Cómo contratar SEO: 12 consejos para elegir bien a tu proveedor 🤝

¿Has tomado la decisión de trabajar el posicionamiento de tu web pero no sabes cómo contratar SEO?

Es normal: cuando empiezas a buscar proveedor de SEO, te encuentras con decenas de consultores freelance y agencias con metodologías (y promesas) muy distintas.

Aquí está el primer problema, y es que no deberías delegar tu SEO en quien te asegure una primera posición en Google, porque no existe una estrategia de posicionamiento SEO universal que pueda garantizarla.

Cada web tiene necesidades distintas y, por eso, tienes que quedarte con el experto que entienda tu negocio, te explique qué necesita tu web para crecer en orgánico y priorice las acciones adecuadas para ayudarte a conseguirlo.

Para que te sea más fácil elegir, en este artículo te explico qué aspectos analizar y qué preguntas hacer antes de contratar cualquier servicio de posicionamiento web. Además, te revelaré algunas señales de alerta que te servirán para descartar.

Porque un buen profesional SEO puede impulsar la visibilidad, el tráfico y las oportunidades de tu negocio, pero uno irresponsable también puede poner en riesgo tu web y tu reputación. Lo que verás aquí te será de mucha ayuda para evitarlo, así que sigue leyendo.

Antes de pedir presupuestos, intenta ponerte en la situación de tu proyecto para tener una idea de qué necesitas y así elegir luego con más criterio. No tienes que saber hacer una auditoría SEO, pero sí entender qué problema quieres resolver:

  • ¿Se trata de que tu web no recibe visitas?
  • ¿Vas a migrar de CMS y no quieres perjudicar tu SEO?
  • ¿Has perdido visibilidad tras una actualización de Google?
  • ¿Necesitas impulsar algunas categorías de tu ecommerce?
  • ¿Buscas más ventas y más formularios cualificados?
  • ¿Quieres captar leads en una ciudad concreta?

Cada una de estas casuísticas responde a uno o varios objetivos muy distintos que van a requerir tareas muy diferentes e, incluso, la necesidad de contar con alguien especializado. Por ejemplo, un experto de SEO en Ecommerce, o un profesional con un perfil más de desarrollo o técnico que sepa resolver una migración compleja.

Ahora bien, si lo que requieres es orientar tu página web a los búsquedas de tus usuarios, mejorar su visiblidad orgánica y que esto te traiga más volumen de negocio, entonces puedes optar a un perfil más generalista o con una especialidad más de base, como la de SEO y contenidos (mi caso).

Cuanto más claro tengas tu punto de partida más fácil te resultará detectar si el proveedor entiende tu caso o si solo intenta venderte un servicio predefinido.

Antes te he hecho un pequeño adelanto de cuándo puede ser relevante la especialización en un profesional del SEO, pero hay muchos más casos en los que esto se puede plantear:

  • SEO local, si necesitas captar clientes en una ciudad o zona concreta.
  • SEO ecommerce, si vendes online y trabajas con categorías, productos, filtros, indexación y margen.
  • SEO técnico, si tienes una web grande, problemas de rastreo, JavaScript, migraciones o errores de indexación.
  • SEO de contenidos, si necesitas captar demanda informacional o posicionarte como referente.
  • SEO internacional, si trabajas con varios idiomas, países o dominios.
  • SEO B2B, si vendes servicios de alto valor y necesitas leads cualificados.
  • SEO para negocios de servicios, si tu captación depende de páginas comerciales bien trabajadas.

Aun así, no tienes que obsesionarte con esto, buscar al mejor y descartar a un proveedor que a priori te encaja solo porque no use exactamente la etiqueta que tienes en mente. La especialización indica dónde tiene más foco, no necesariamente dónde termina su capacidad. Lo importante es que haya resuelto problemas parecidos, que tenga visión estratégica y capacidad para adaptarse.

Además, el posicionamiento web debe ser una especialidad real y no un servicio añadido más, algo muy común en los agencias de marketing digital generalistas (la opción ideal cuando quieres invertir en otros canales digitales además del posicionamiento natural).

Si quieres saber si ese consultor o agencia son realmente expertos en optimización SEO, basta con revisar si toda su web está orientada a esta área y si explican de manera detallada su metodología, proporcionan ejemplos, tienen testimonios publicados y otras señales que te voy a ir desvelando en los siguientes puntos.

Verifica que el profesional solo ofrezca servicios de SEO en su web

Los casos de éxito SEO ayudan a entender qué tipo de proyectos ha trabajado un proveedor. Suelen estar publicados en una pestaña específica en el menú de navegación o bien dentro del blog profesional.

Si están bien estructurados y redactados, allí encontrarás toda la información que necesitas para saber cómo suelen plantearlos, cómo identifican los problemas, cómo los resuelven y qué impacto han tenido las acciones llevadas a cabo.

En detalle, un caso completo explica:

  • Cuál era el punto de partida.
  • Qué problema(s) tenía la web.
  • Qué tipo de negocio era.
  • Qué objetivos se marcaron.
  • Qué acciones se realizaron.
  • Qn qué plazo se trabajó.
  • Qué métricas mejoraron.

Mira con lupa esto último, porque de nada sirve que te cuenten que han aumentado el tráfico si no sabes si eso generó leads, ventas o visibilidad en páginas estratégicas. Es lo mismo que enseñar una captura con un crecimiento del 300 % sin fechas y sin explicar qué se hizo para conseguirlo.

Si puedes, busca o pide casos equiparables a tu situación. Si tienes una web local, busca experiencia en proyectos locales. Si tienes un ecommerce, busca ejemplos con arquitectura, categorías, filtros y conversión.

👉 Ten en cuenta que por motivos de confidencialidad no siempre verás el nombre del cliente o el dominio, aunque el especialista o agencia pueden darte en privado algo de contexto para valorar si el proyecto se parece al tuyo.

Las opiniones no demuestran por sí solas que un proveedor SEO consiga buenos resultados, pero sí ayudan a valorar cómo trabaja de forma más resumida que los casos de éxito.

Revisa testimonios en su web, reseñas en Google Business Profile, recomendaciones en LinkedIn, comentarios en redes, directorios profesionales, menciones en comunidades y referencias de otros clientes.

En muchas plataformas, la review va acompañada de una nota media, pero no debes quedarte solo en esta. Lee qué dicen las opiniones para ver si mencionan aspectos como:

  • Claridad en las explicaciones.
  • Capacidad de resolver dudas.
  • Seguimiento del proyecto.
  • Cumplimiento de plazos.
  • Orden en el proceso.
  • Mejora de resultados.
  • Transparencia.
  • Implicación.

También revisa quién deja la opinión. Los perfiles reales, con empresa identificable y contexto, tienen más valor que testimonios sin nombre o frases demasiado parecidas entre sí.

Y, aunque no significa que sean menos válidas, intentar ahondar un poco para encontrar reseñas que vayan más allá de un «muy buen profesional», y que especifiquen cómo fue el trabajo.

Ejemplo de reseña a profesional SEO en Google
Una de mis últimas reseñas en mi perfil de Google

Las reseñas negativas tampoco invalidan siempre a un proveedor, pero presta atención a si se repite algún patrón. Por ejemplo, si varias mencionan falta de comunicación, poca transparencia o incumplimiento de los términos acordados.

Dicen que «en casa de herrero, cuchillo de palo» y, por eso, no has de ser especialmente duro/a con los sitios web de los SEO, sobre todo si son freelance. Su web tampoco tiene por qué posicionar para todas las búsquedas del sector, como «agencia SEO» o «consultor SEO», ya que muchos buenos profesionales captan clientes por recomendación, networking, marca personal o proyectos de nicho.

Sí te diría que, como mínimo, ha de contener esta información básica:

  • Qué servicios ofrece.
  • Para qué tipo de cliente trabaja.
  • Cuál es su metodología.
  • Qué problemas resuelve.
  • Qué experiencia tiene.
  • Qué casos o ejemplos muestra.
  • Qué contenidos publica.
  • Qué enfoque tiene sobre el SEO.

¿No eres capaz de localizarla o la web es un tanto confusa? Google define el SEO como una forma de ayudar a los buscadores y los usuarios a entender el contenido, así que no estaría cumpliendo con esta premisa básica.

Por último, fíjate en los mensajes que lanza: hablar de «resultados garantizados», «posicionamiento inmediato» o «método secreto», pero no explicar cómo trabaja y aportar probar es un claro indicativo de falta de transparencia.

La reputación no depende solo de lo que un proveedor dice sobre sí mismo, sino de lo que otros cuentan de él. No me refiero a los testimonios, sino a la imagen o la percepción que se tiene de ese profesional en internet.

Puedes empezar por hacer algunas búsquedas de su nombre y servicios para ver el tipo de presencia que tiene. Es decir, si aparece en medios o blogs del sector, si hay evidencia de que haya participado en eventos y comunidades, si puedes verle hablando en podcasts u ofreciendo alguna entrevista, o si es activo en su propio blog o LinkedIn.

Es cierto que la visibilidad pública no garantiza calidad y que hay personas que o bien deciden no exponerse, o bien prefieren dedicar ese tiempo a sus clientes o a trabajar su propia web. Lo que cuenta es que haya un mínimo rastro profesional verificable.

Con esto te quiero decir que no tienes que contratar al SEO más conocido, con más fama o seguidores, porque lo que importa es la evidencia de su trabajo, metodología o experiencia. Sin esto, no tienes ninguna garantía de resultados para tu proyecto (dentro de lo que se puede garantizar, claro).

Todo proyecto SEO serio debe partir de un diagnóstico, porque la estrategia cambia según la web, el mercado, la competencia, el estado técnico, la autoridad, los contenidos, los recursos internos y los objetivos de negocio.

Tiene lógica, ¿verdad? No es lo mismo un sitio web de nueva creación, cuya estructura está por definir, que un proyecto que ya ha trabajado su posicionamiento pero no ha obtenido resultados y necesita revertir su situación.

Por eso, un paquete cerrado rara vez sirve como estrategia completa, porque lo que incluye son acciones aisladas o entregables («4 artículos al mes», «10 enlaces al mes» o «auditoría SEO + informe»…) que no reman hacia un objetivo concreto, sino que funcionan cada uno por su lado. Esto explica por qué suelen ser tan económicos, por cierto.

La estrategia explica por qué esas acciones son prioritarias, qué problema resuelven y qué impacto se espera. Por ejemplo: «en tu web existen fallos técnicos que es necesario resolver con una auditoría para que Google puedea rastrearla y posicionarla mejor».

Si quieres asegurarte de que vaya a ver un plan de acción SEO personalizado y no de checklist, antes de contratar puedes pedir que te aclaren:

  • Qué revisarían primero.
  • Qué oportunidades ven.
  • Qué riesgos detectan.
  • Qué acciones tendrían prioridad.
  • Qué tareas dependen de ti.
  • Qué parte requiere desarrollo.

Un profesional acostumbrado a analizar, diagnosticar y tomar decisiones teniendo en cuenta lo que necesita el negocio sabrá responderte a todas ellas. Y es que esto es una estrategia SEO: decidir qué hacer primero, qué dejar para después y qué no merece la pena hacer.

👉 El que ejecute su trabajo a partir de una misma lista de tareas para todos los clientes no podrá darte una buena explicación, porque no entiende el motivo ni la repercusión de sus acciones. Así que, si recibes un presupuesto para tu posicionamiento web sin haber tenido antes un mínimo acercamiento… Desconfía.

Como te decía, es importante que tengas al menos una primera reunión para conocer a tu posible proveedor de SEO. No solo para que él te venda su servicio, sino para que tú puedes deducir cómo trabaja. Para eso, tendrás que hacer algunas preguntas:

  1. ¿Qué necesitarías saber antes de preparar una propuesta?
  2. ¿Qué parte del trabajo dependerá de mí o de mi equipo?
  3. ¿Cómo se documentarán las recomendaciones?
  4. ¿Crees que el SEO es la prioridad ahora?
  5. ¿Qué costes externos debo prever?
  6. ¿Quién será mi contacto habitual?
  7. ¿Qué resultados puedo esperar?
  8. ¿Cómo priorizas las tareas?

Muchas de ellas no tendrás ni que formularlas, porque los propios consultores SEO (ya sean freelance o de agencia) suelen interesarse por tu empresa. Si todo va bien, debería querer saber qué te hace único en el mercado, quiénes son tus clientes, cómo llegan a tu web y quiénes son tus competidores.

Y, por supuesto, que histórico SEO y recursos internos tienes, qué servicios o productos te interesa visibilizar más y si quieres hacerlo solo a nivel nacional o también internacional.

Además, fíjate en sus respuestas a tus cuestiones, porque un buen SEO te explica los límites de su trabajo y evita prometer lo que no controla para aterrizar y ajustar tus expectativas.

Sin conocer todo esto es imposible elaborar un plan, tener una hora de ruta y valorar los resultados conseguidos (por que, ¿cómo van a hacerlo si no definís juntos los objetivos?). Justamente de esto va el siguiente apartado.

Hacer una inversión en SEO sin definir cómo se medirán los avances puede llevarte a muchas frustraciones, porque al no conocer los datos de mejora pensarás que las acciones que se están llevando a cabo no están funcionando.

Muchas veces no es así y lo que pasa es que el freelance o la empresa de SEO que has contratado no contempla la medición por sistema o bien es una partida aparte del presupuesto.

Otras veces sí entra pero el informe que te entregan tiene poco valor, porque se basa en capturas de las herramientas de monitorización del posicionamiento (Google Search Console) o bien es un reporte de marca blanca estándar, que significa que contiene los mismos apartados para todos los clientes.

¿Y si tu proyecto está destacando en un área concreta? Tu proveedor debe saber reflejarlo. Para ello, debería detallarte desde un principio cómo va a medir los frutos de la estrategia SEO. Es decir, en base a qué KPIs.

Es importante que estos no se basen en rankings de impresiones, clics o posiciones de palabras clave, sino en métricas de conversiones conseguidas (contactos o leads, y ventas). Pero, además, fíjate en si están adaptadas al tipo de SEO que vais a hacer, porque no es lo mismo un negocio local, un ecommerce o una web de servicios.

En esta tabla te resumo algunos de los principales KPIs que deberían formar parte del reporting periódico incluido al contratar posicionamiento web:

Tipo de proyecto SEOMétricas que conviene mirar
SEO localLlamadas, formularios, solicitudes de ruta, clics desde resultados locales, visibilidad por zona y consultas de marca y no marca.
EcommerceIngresos orgánicos, ventas por categorías, rendimiento de productos prioritarios, conversión orgánica, indexación de páginas estratégicas y tráfico hacia categorías con margen.
B2B o serviciosLeads cualificados, formularios de contacto, páginas de servicio que captan demanda, tráfico orgánico hacia contenidos de decisión y contribución del SEO al pipeline comercial.

A partir del análisis de estos indicadores, deberías recibir un informe que explique qué ha pasado, qué se ha hecho, qué significa y qué decisión viene después. Cada proveedor lo hace de una forma distinta pero, en mi caso, utilizo Data Studio para elaborar reportes híbridos: gráficas de datos más texto explicativo para que el cliente vea y sepa de dónde proviene la información.

El SEO abarca tantas áreas de una web, que si no hay organización desde un principio, es difícil que avance. Sobre todo porque muchas veces hay más de un responsable y mientras un consultor toma decisiones estratéticas, otro implementa. O, en el caso de un freelance, necesita tener los tiempos muy bien estipulados y comunicarse continuamente contigo para cumplirlos.

Para que tengas la certeza de que va a haber un seguimiento y tu web no se estanca, pregunta cómo se gestionará el proyecto:

  1. ¿Quién será tu responsable?
  2. ¿Qué perfiles participarán?
  3. ¿Cada cuánto habrá reuniones?
  4. ¿Qué canal se usará para dudas?
  5. ¿Qué documentos recibirás?
  6. ¿Cómo sabrás qué se ha implementado?
  7. ¿Qué necesita el proveedor de ti?

De nuevo, una agencia o especialista SEO profesional te hará saber esto antes de tú lo preguntes, pero es importante que lo tengas claro sobre todo si intervienen varias personas: consultor, desarrollador, redactor o copywriter, analista, responsable de marketing, equipo comercial o dirección.

Quédate con esta idea general: tú debes saber en todo momento qué se recomienda, por qué se recomienda, quién lo ejecuta, cuándo se revisa y qué impacto tiene.

Lo habitual es que mantengas una reunión periódica con el responsable más directo (no deberia coincidir con el informe mensual, porque estamos hablando de la comunicación durante el proyecto, no de reporting) y que tengas acceso a un calendario de tareas que esté en constante actualización.

Ejemplo de calendario de gestión de tareas SEO con clientes
Ejemplo de calendario de gestión de tareas SEO que uso para mis clientes

La parte del presupuesto SEO depende del profesional y de lo sencilla o compleja que sea la web, pero además de definir partidas y costes tiene que dejar ver el orden lógico de trabajo que se va a seguir.

En unos casos basta con usar conceptos y subconceptos que aclaren los procesos a llevar a cabo, mientras que en otros es mejor entregar una hoja de ruta o calendario que plasme de forma visual las distintas etapas del proyecto.

Por ejemplo, una primera etapa de diagnóstico inicial puede incluir una auditoría técnica y de contenidos, la definición de prioridades y la planificación de las primeros quick wins (acciones que dan resultados rápido y no requieren mucho esfuerzo).

Además, el presupuesto debe detallar qué está incluido, qué no y con qué frecuencia de todo lo siguiente:

  • Entregables.
  • Reuniones.
  • Reporting.
  • Ajustes post-medición.
  • Redacción de contenidos.
  • Implementación.
  • Desarrollo web.
  • Herramientas.
  • Costes externos.
  • Duración recomendada.
  • Condiciones de cancelación.

A propósito de la duración: tiene que ser acotada para tu sepas qué esperar, pero realista. El propio Google recuerda que los resultados SEO requieren tiempo y que que, por lo general, los beneficios tardan entre cuatro meses y un año en ser visibles.

Esto no significa que tengas que esperar un año sin ver nada, sino que debes debes desconfiar de quien vende resultados inmediatos, porque los efectos del posicionamiento SEO son acumulativos. Esta es una bandera roja muy importante, pero espera a leer la que te cuento en el siguiente apartado…

El SEO está constantemente cambiando, ya sea porque Google actualiza sus sistemas, la inteligencia artificial modifica algunas experiencias de búsqueda o los usuarios buscan de formas cada vez más diversas (y, a menudo, todo esto se da a la vez).

Así que un buen proveedor SEO debe estar al día de todos estos cambios y valorar si debe adaptar su forma de trabajo para ofrecer mejores resultados a sus cientes.

Pero, ¡ojo! Porque mantenerse actualizado/a no significa perseguir cada moda ni vender cada novedad, como ya ha pasado con términos como AI Overviews, AI Mode, AEO o GEO. El resultado es que quien quiere contratar un servicio de SEO tiene muy difícil discernir la verdad del humo.

¿Mi consejo cuando te pase esto? Acude a Google, porque suele posicionarse en los debates que surgen en el sector y publicarlo en su documentación. En el caso del SEO para IA, señala que las buenas prácticas SEO de siempre siguen siendo relevantes para sus funciones generativas porque estas se apoyan en sus sistemas centrales de ranking.

Así que, desde la perspectiva de Google, optimizar para los motores de inteligencia artificial sigue formando parte de la optimización SEO tal y como la entendíamos hasta ahora. Esto quiere decir que un proveedor actualizado debe saber hablarte de:

  • Calidad y utilidad del contenido.
  • Estructura técnica clara.
  • Rastreo e indexación.
  • Experiencia de usuario.
  • Autoridad y reputación.
  • Intención de búsqueda.
  • Visibilidad en resultados tradicionales y generativos.
  • Datos estructurados cuando tienen sentido.
  • Negocio, conversión y marca.

En cambio, si es serio, no debería tratar de venderte SEO a base de trucos que no necesitas: crear archivos especiales para IA (llms.txt), escribir de una forma concreta solo para sistemas generativos, dividir el contenido en fragmentos o chunks y buscar menciones inauténticas para aparecer en experiencias de IA.

Google ha confirmado que estas prácticas son innecesarias para aparecer en sus experiencias de IA.

Como ves, entre todo lo que te recomiendo para acertar al contratar a un SEO freelance o a una agencia, no está el precio. Y es que no es por lo que te has de guiar si lo que quieres es recibir un servicio verdaderamente profesional. A modo de recapitulación, lo que debería guiar tu decisión es:

  • Especialización.
  • Experiencia en casos parecidos.
  • Transparencia del presupuesto.
  • Realismo de expectativas.
  • Claridad del diagnóstico.
  • Metodología.
  • Reputación.
  • Comunicación.
  • Reporting.
  • Capacidad de implementación.
  • Confianza personal.

Por supuesto, puede que no todas tengan el mismo peso para ti, como sería la implementación. También es posible que no necesites una expertise concreta. En cualquier caso, el mejor proveedor de SEO será el que entienda mejor tu punto de partida, te explique las prioridades y te dé seguridad para trabajar a medio-largo plazo.

La decisión no será fácil porque hay muchísimos y muy buenos profesionales en posicionamiento para motores de búsqueda. Lo que puede que te haga más sencillo filtrar son las señales de alerta (banderas rojas 🚩).

Algunas ya las hemos ido mencionando, pero otras no: prometer resultados inmediatos, garantizar primeras posiciones, no preguntar por negocio ni objetivos, darte un precio apenas a las horas de haber hablado contigo, presionar para cerrar el acuerdo rápido, no dejar claro quién trabajará en tu proyecto, no ofrecer seguimiento, vender IA, AEO o GEO como fórmula mágica…

Google es tajante con algunas de estas prácticas: nadie garantiza una clasificación número uno y debes tener cuidado con empresas que no explican con claridad qué pretenden hacer. También advierte sobre dominios paralelos, páginas de entrada y esquemas de enlaces.

👉 Un buen proveedor no necesita prometerte el número uno. Necesita explicarte qué haría, por qué lo haría, cómo lo mediría y qué parte del proyecto depende también de ti. Por eso, pide explicaciones, compara propuestas y elige a quien razone mejor.

Porque el SEO no es una compra puntual, sino una colaboración entre dos partes que exige confianza. Cuanto mejor elijas desde el principio, más fácil será que ese tándem que forméis se traduzca en visibilidad, tráfico útil y oportunidades reales para tu negocio.

Si después de leer esta guía tienes más claro que quieres trabajar tu posicionamiento SEO, pero aún no sabes por dónde empezar ni qué necesita exactamente tu web, tienes toda la información de mis servicios por aquí debajo. Pero, si quieres contarme tu caso o resolver alguna duda, ¡escríbeme! 📩

Si quieres saber qué necesita tu web para ganar visibilidad orgánica,
puedo ayudarte a revisar tu punto de partida y definir una hoja de ruta realista.

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