7 formas de crear contenido original para SEO y las personas

La llegada de la IA ha hecho todavía más evidente lo necesario que es crear contenido original para SEO. Con las continuas bajadas en el tráfico de sitios web que eran absolutos referentes, Google nos está queriendo decir que lo que antes funcionaba, ahora juega en nuestra contra.

¿Y qué es lo que hacíamos antes? Decidir lo que escribíamos y cómo lo escribíamos con una búsqueda de palabras clave. Echando un ojo a nuestros competidores para validar la estructura del artículo. En otras palabras: repetir lo que hacían otros, porque era lo que posicionaba.

Así, es lógico que las resultados de búsqueda se llenasen de contenido clon, y normal que Google se haya cansado. Amigo, ¡las reglas del juego han cambiado!♟️

Ahora, el motor de búsqueda nos pide que seamos originales y que creemos contenido pensando en los usuarios, que dejemos a un lado el objetivo que siempre hemos tenido: posicionar.

Pero… ¿Cómo se hace eso? Esto es justo lo que he querido contestar en este artículo 100% práctico, donde te explico las 7 formas que tienes de crear contenido para tu web que sea único y diferente al de los demás. Si lo consigues, tanto Google como los usuarios verán su valor, y despuntarás en las SERPs.

Así que, no me enrollo más, y empezamos.

Este lleva siendo el mantra de Google muchos años y lo demuestra en cada actualización de su algoritmo, en las que cientos y miles de sitios web caen por no aplicarlo.

Si lo piensas, suena a algo así como volver a la esencia de los blogs y escribir por placer, con el único objetivo de mantenerte comunicado con tu comunidad. Ahí, el contenido se creaba pensando en un usuario real, sobre temas espontáneos y no para cubrir keywords. Es decir, no se creaba para los algoritmos.

En consecuencia, solían ser publicaciones que satisfacían las necesidades de las personas y que hacían que estas volviesen una y otra vez a la misma fuente para informarse. Precisamente, esta es una de las señales positivas que valora Google de un contenido hecho para humanos, junto a otras que lo diferencian del que se crea solo para posicionar.

Veamos un resumen de lo que caracteriza a uno y otro:

  • Contenido de interés incluso para una audiencia ya captada, aquella que ya conoce nuestro site.
  • Aquél con el que las personas sienten que han aprendido y con él pueden cumplir su objetivo sin necesidad de buscar más.
  • Contenido escrito desde la experiencia y basado en un conocimiento profundo de la materia, a menudo en sitios web que tratan una temática concreta y no varias.
  • En global, tanto el contenido como el sito web ofrecen una experiencia satisfactoria a los usuarios.
  • Aquellos que solo resumen el contenido de otros y no aportan valor, lo que denota que tratan una temática sin conocerla y sin ser expertos. Por ello, las personas sienten que necesitan buscar más después de leer el sitio.
  • A menudo, estos sitios son multi-temáticos porque su objetivo es conseguir visitas. Recurren a la automatización para poder publicar más.
  • Los contenidos que tratan solo temas de moda o virales y no aquellos que son útiles para el usuario.
  • El contenido que promete responder a una pregunta que no tiene respuesta.
  • Los textos que tienen una extensión de palabras concreta solo porque creen que es la adecuada para posicionar en Google.

Como ves, crear contenido para los motores de búsqueda es todo lo contrario a ser original, porque te basas en los que otros ya han escrito y no innovas. Por cierto: el Helpul Content Update, lanzado por primera vez en 2022, tiene como objetivo detectar el contenido creado exclusivamente para posicionarse y tirarlo para abajo, así que no es algo que puedas pasar por alto.

👉 ¿No quieres que te afecten los updates? Entonces, te recomiendo leerte de pe a pa la guía sobre Crear contenido útil, fiable y centrado en las personas. Estas directrices incluyen los básicos que has seguir para lograr la calidad y el nivel de utilidad y de originalidad que Google premia hoy en la búsqueda. 

A lo largo de este artículo me referiré a ellas muchas veces y te explicaré algunas buenas prácticas al escribir para SEO, pero nunca está de más ir a la fuente madre 😉.

Una vez claras las bases para que tu contenido para que sea visto con buenos ojos por parte de Google (el resto de motores de búsqueda no tienen una política tan desarrollada para esto, pero seguro que no te va a ir mal seguirlas de cara a posicionar también en ellos), vamos a trabajar su originalidad.

Para destacar entre la competencia, lo primero que te recomiendo es abordar los temas desde perspectivas originales. Es decir, dejar un poco de lado la típica práctica de comprobar qué han escrito los demás solo porque es lo que se supone que posiciona.

Tienes que aportar algo único que capture el interés de los usuarios. Pero, ¿cómo encontrar esos enfoques nuevos? Lo que a mí me ayuda:

  1. Cuestionar las ideas aceptadas: analiza los conceptos comunes en tu sector y busca formas de desafiarlos o reinterpretarlos. Por ejemplo, si todos los artículos sobre productividad recomiendan madrugar, podrías escribir sobre cómo trabajar mejor en horarios nocturnos basándote en estudios o experiencias personales.
  2. Aprovechar datos propios: si tienes acceso a estadísticas internas o casos de estudio únicos, úsalos para respaldar tus argumentos. Estarás dando información única que ninguna IA puede dar, porque proviene de tu experiencia.
  3. Bucear entre conversaciones: monitoriza comentarios y hashtags en redes sociales para detectar preocupaciones o intereses recurrentes entre tu audiencia. Por ejemplo, si notas que muchos usuarios preguntan sobre «cómo reducir el estrés laboral», podrías escribir desde la perspectiva de alguien que ha probado varias técnicas y comparte sus resultados, más que crear una lista de consejos (el enfoque más típico).
  4. Detectar preguntas relacionadas: existen decenas de herramientas para identificar dudas buscadas por los usuarios acerca de una tema. Son tan específicas y tienen tan poco volumen, que pocos sitios web las contemplan. Puedes usarlas para enriquecer y/o complementar el texto (como subtemas), o directamente enfocarlo en resolver esas dudas específicas y no tanto a hablar de una temática en general, que es lo que la mayoría de tus competidores hace.

Por ejemplo: si ya existen muchas guías sobre un tema («cómo crear una estrategia de redes sociales»), busca un ángulo diferente. Podrías enfocar la guía exclusivamente en estrategias para pequeñas empresas con presupuestos limitados.

O piensa en los típicos análisis de tenencias; en lugar de simplemente listarlas, profundiza en cómo estas podrían evolucionar y qué impacto tendrán en el futuro. En mi caso, se me ocurre que podría analizar cómo la inteligencia artificial podría cambiar la creación de contenido en los próximos cinco años.

En definitiva, te reto a que des rienda suelta a tu creatividad y busques formas de hablar de forma distinta de lo que hay o bien, de encontrar temáticas que no se hayan tratado aún. De esto último hablamos en el siguiente apartado.

El fin de tu blog debe ser resolver la necesidad de información que tienen los usuarios con respecto a tu producto o servicio. Hasta aquí todo correcto. Pero dime: ¿de dónde extraes (tú, o tu SEO) esas preguntas, consultas y dudas para luego responderlas en los contenidos? De las herramientas de palabras clave, ¿verdad?

¡Error! ⚠️

Es justo lo que hacemos todos y hasta las palabras de cola larga, muchas, ya están explotadas. Con esto no quiero decir que, con las herramientas adecuadas, se puedan seguir extrayendo temas de las búsquedas de los usuarios (es uno de los trucos del apartado anterior).

Pero sí empieza a ser muy necesario combinarlas con fuentes internas de información que revelen necesidades reales de tu audiencia. Un poco, el volver a mantener ese diálogo que se formaba con la forma de hacer blogging de hace un par de décadas: el lector pregunta, y tú respondes.

Bien, levanta la cabeza de las herramientas de keyword research, y analiza si dispones de alguna de estas fuentes de información propias:

  • Servicio de atención al cliente: analiza las consultas recurrentes y crea contenido detallado que además incluya testimonios reales.
  • Correos electrónicos: agrupa las dudas recibidas y si detectas interés en productos concretos, desarrolla contenido práctico como tutoriales o comparativas de tus productos.
  • Redes sociales: presta atención a los comentarios y a los mensajes privados con consultas sobre tus productos o servicios.
  • Reseñas de productos: si eres un ecommerce, puedes extraer ideas incluso de las reviews negativas. Por ejemplo, puedes crear un contenido en el que testees algún aspecto concreto de un tipo de producto en cada una de las marcas que vendes.
  • Tiendas físicas: tus dependientes/as son una mina de oro de información: dudas, quejas, peticiones de nuevos productos… Piensa en qué cuestiones necesitan un mayor asesoramiento los clientes y adelántate a esa consulta en tienda mediante contenido experto. Por ejemplo, si tienes una óptica y los clientes preguntan «¿qué gafas de sol son mejores para conducir de noche?», crea un contenido con expertos en oftalmología.
  • Business Profile: si tienes activa tu ficha de negocio en Google Maps, has de saber que allí, los usuarios te pueden dejar preguntas y expresarte sus inquietudes en las reseñas.
  • Newsletter: identifica los temas con mayor tasa de apertura. Por ejemplo, si tus suscriptores muestran interés en «cómo ahorrar energía en invierno», escribe una guía con productos de tu catálogo y datos de eficiencia.

Como ves, tienes una mina de oro de ideas de temas para crear contenido original, muy a tu alcance y sin depender de herramientas externas. Además, esto es información 100% cualificada de clientes potenciales, así que tus publicaciones te ayudarán a derribar barreras de compra y a llegar a muchas otras personas con las mismas inquietudes.

Que esté cada vez más en contra de escoger temas a partir de un keyword research no quiere decir que no existan otras fuentes externas de las que puedas extraer ideas para crear contenido original. Por ejemplo, puedes:

  • Usar herramientas de Social listening en redes sociales: Brandwatch o Hootsuite te permiten para rastrear menciones de tu marca o sector. De esta forma, si detectas un debate sobre «marcas de ropa sostenible con tallas inclusivas», y es justo lo que tú vendes, desarrolla un artículo con entrevistas a diseñadores y análisis de tus propias colecciones.
  • Explorar foros y comunidades online: explora subreddits, grupos de Facebook, de LinkedIn… Encontrarás muchas preguntas sin respuesta que también te pueden dar ideas.
  • Detectar tendencias emergentes: temas muy nuevos que aún no han sido explotados, pero que están despuntando en crecimiento. Puedes hacerlo con Google Trends, herramienta gratuita pensada para esto.
  • Análisis de competencia: otra opción es que te inspires en lo que crean tus competidores, pero con mucho cuidado de cambiar el enfoque.

Y así, sin querer, conviertes tu blog en una máquina de contenido original y de ventas. Todo, gracias a hablar sobre temáticas que te posicionan como líder en tu nicho, generan confianza alrededor de tu marca y conducen a la compra.

Publicar en tu blog no quiere decir que solo puedas publicar artículos basados únicamente en texto. Esto es lo más común pero, precisamente por esto, es una gran oportunidad para diferenciarte.

Una buena forma de empezar a variar de formato es experimentar con vídeos, infografías o podcasts; los vídeos son muy efectivos porque generan mayor confianza y engagement cuando los publicas en plataformas sociales (que, por cierto, envían señales de autoridad a Google).

Además, puedes fomentar la interacción con tu audiencia mediante encuestas, comentarios o contenido generado por usuarios (UGC), Aquí tienes un listado bastante completo de muchos otros formatos de contenido que puedes aprovechar en tu plan de contenido SEO:

Formatos de texto ✏️

  • Artículos educativos: profundiza en temas específicos para educar a tu audiencia.
  • Listículos: recopila consejos o productos en forma de lista. Son muy compartidos y pueden atraer enlaces.
  • Checklists: listas exhaustivas para ayudar a los lectores a prepararse o completar una tarea.
  • Guías completas: ofrecen una explicación detallada de un tema.
  • Guías de compra: ayudan a los lectores a elegir productos adecuados.
  • Reseñas de productos: análisis detallados de productos o servicios, incluyendo tu opinión como profesional.
  • Noticias y actualizaciones: mantén a tu audiencia informada sobre lo último en tu sector.
  • Entrevistas: con personas influyentes o expertos en tu nicho.
  • Estudios de casos: análisis prácticos de situaciones reales.
  • Preguntas frecuentes (FAQs): responde a las dudas más comunes de tus usuarios.
  • Ebooks especializados: guías descargables que profundizan en temas relevantes para generar leads y fidelizar usuarios.
  • Audiobooks complementarios: versión en audio de ebooks o contenido educativo.
  • Contenido generado por usuarios: testimonios, fotos o vídeos enviados por clientes que muestran cómo usan tus productos o servicios.
  • Infografías: representaciones visuales atractivas que simplifican datos complejos.
  • GIFs: animaciones breves que captan la atención y transmiten mensajes rápidos. Un GIF es ideal para mostrar el funcionamiento de un producto, por ejemplo.
  • Gráficos: visualizaciones estáticas o interactivas que presentan datos relevantes, como un gráfico sobre el crecimiento del tráfico orgánico en un periodo concreto.
  • Vídeos: contenido dinámico ideal para tutoriales, demostraciones o entrevistas.
  • Podcasts: episodios temáticos donde se discuten tendencias, noticias o se realizan entrevistas.
  • Calculadoras personalizadas: herramientas interactivas que permiten a los usuarios realizar cálculos específicos relacionados con el tema tratado. Un buen ejemplo sería una calculadora de ROI para campañas publicitarias.
  • Juegos y cuestionarios online: formatos interactivos que fomentan la participación del usuario mientras recopilan datos útiles. Por ejemplo, un quiz para que el usuario descubra qué estrategia de marketing es ideal para su negocio?
  • Encuestas y cuestionarios: fomentan la interacción mientras recopilan información útil sobre los intereses del público.
  • Webinars: sesiones en vivo donde expertos enseñan o responden preguntas directamente a la audiencia.
  • Formatos híbridos: combinan texto con elementos interactivos como calculadoras, gráficos dinámicos o vídeos integrados. 

Ahora bien, no hay que volverse loco y debes escoger los mejores formatos para cada temática y teniendo en cuenta las preferencias de tus usuarios, además de tu capaciad de producción.

Y, aunque el contenido escrito sea tu base, puedes darle vida mediante un enfoque de contenido mixto o híbrido, en el que el texto se acompañe de otros formato o recursos.

Es una forma brutal de aumentar el tiempo de interacción, sostener la atención del usuario e impulsarle a la acción. Y, si no, piensa en cuántas veces has huído de un contenido en texto plano y sin atractivo… 🙄

💡 Todo este abanico de formatos te permite integrar el SEO en el marketing de contenidos y renovar tu estructura de contenido web: ¿Tienes suficiente con un apartado de blog, o deberías dedicarle una sección a los webinars o a los episodios de tu futuro podcast? Quizás, puedes abrir una pestaña de academia o algo similar. ¡Las posibilidades son muchas!

Dentro de la características del contenido que se crea para las personas, estaba que estuviera creado desde la experiencia. Bien, pues no solo es una buena forma de aportar autenticidad y originalidad a tus textos, sino que además es uno de los atributos del (bastante) famoso EEAT de Google. Sus siglas significan experiencia (Experience), conocimiento (Expertise), autoridad (Authoritativeness) y fiabilidad (Trustworthiness).

Como evaluación adicional a la que ya de por sí realizan los sistemas que forman parte de su algoritmo, Google confía la tarea de identificar la presencia de estos atributos a más de 16.000 evaluadores humanos, basándose en unas directrices específicas de 181 páginas.

Con esto, el objetivo de Google es «dar prioridad a los contenidos que resultan más útiles», una vez ha identificado varias opciones relevantes para una búsqueda de usuario (y que, a su vez, han pasado todos los checks recogidos en su resto de directrices).

¿Y qué es lo que va buscando Google cuando se pone las gafas del EEAT, y cómo puedes potenciarlo?


Experience

Experiencia

El contenido demuestra que se ha producido con cierto grado de experiencia real. Para transmitirlo, puedes:

  • Incluir detalles específicos de cómo has usado un producto, visitado un lugar o implementado una estrategia.
  • Añadir imágenes o vídeos propios para reforzar la autenticidad.
  • Compartir casos prácticos sobre cómo resolviste un problema específico en tu negocio o con un cliente.


Expertise

Conocimiento

El contenido denota un grado elevado de conocimiento de la materia. Para transmitirlo, puedes:

  • Redacta contenido profundo, detallado y actualizado que aborde todos los aspectos relevantes del tema.
  • Respaldar tus afirmaciones con estudios, estadísticas o enlaces a instituciones reconocidas.
  • Destacar las credenciales y la experiencia de quienes escriben el contenido, en su biografía de autor.


Authoritativeness

Autoridad

El creador del contenido es un referente con autoridad en el sector. Para transmitirla, puedes:

  • Colaborar con expertos reconocidos, citándoles o dejando que escriban en tu blog.
  • Publicar testimonios y casos de éxito para mostrar cómo has ayudado a otros.
  • Participar en eventos o conferencias del sector y compartir tu aportación para demostrar liderazgo.


Trustworthiness

Confianza

Contenido que demuestra ser fiable tanto en la información, sus fuentes y el creador. Para transmitirla, puedes:

  • Proporcionar información clara sobre el autor y la empresa: las páginas «Sobre nosotros» o «Política de privacidad» refuerzan la transparencia.
  • Citar las fuentes externas utilizadas, para evitar toda sospecha de plagio.
  • Evitar errores y datos falsos en el contenido.

Ojo: esto no significa que debas demostrar todo esto en cada pieza que creas. Google ha dejado claro que sus sistemas le dan especial importancia a esto en «temas que podrían afectar significativamente a la salud, a la estabilidad financiera o la seguridad de las personas, o bien al bienestar de la sociedad».

Aun así, si lo aterrizamos, es más sencillo de lo que parece. Imagina que tienes un blog sobre nutrición:

  1. Para transmitir experiencia, comparte recetas que hayas probado personalmente e incluye fotos propias.
  2. Para demostrar conocimiento, respalda tus consejos con estudios científicos sobre alimentación saludable.
  3. Refuerza tu autoridad citando expertos en dietética o colaborando con nutricionistas reconocidos.
  4. Genera fiabilidad mostrando claramente quién escribe los artículos y garantizando seguridad en tu sitio web.

Mi consejo es que empieces a darle tu toque de experiencia y de EEAT a lo que publiques desde ya, pues Google está utilizando estas señales parar filtrar el mal contenido generado con IA.

Cuando pensamos en contenido de calidad, automáticamente lo relacionados con el valor de su información, que está muy ligado a la originalidad. A ese requisito Google le suma el de estar creado para humanos y no para sus bots, y el de poseer algunos signos de EEAT. ¡Pero aún hay más!

Para este buscador también son importantes los aspectos formales y presentacionales, que son precisamente en los que más errores cometemos:

  • Sin faltas de ortografía, gramática ni estilo: el contenido debe estar revisado y corregido para evitar errores que afecten la credibilidad.
  • Redacción clara y concisa: frases bien construidas y fáciles de entender. Texto rico en sinónimos que favorezcan la semántica SEO.
  • Adaptación al público objetivo: lenguaje y tono adecuados al lector.
  • Titular descriptivo y sin clickbait: el título debe reflejar el contenido de la página y no prometer algo que no se cumple.
  • Estructura y organización: uso de encabezados y subencabezados para facilitar la lectura y jerarquizar la información.
  • Experiencia de usuario: sin elementos molestos como anuncios o pop-ups, y una navegación lógica e intuita.
  • Legibilidad: uso de una jerarquía clara de encabezados, párrafos cortos y concisos, espacios, listas y negritas que facilitan la comprensión y evitan la fatiga visual.
  • Diseño visual: inclusión de elementos multimedia propios, originales y de alta calidad.
  • Accesibilidad: elegir fuentes y una paleta de colores que faciliten la lectura en pantalla.

Aun hoy es posible encontrar artículos con una ausencia total de muchos de estos elementos. La mayoría de esos sitios web no podrían responder afirmativamente a esta pregunta: «¿Se nota que se ha dedicado tiempo y esfuerzo a crear el contenido o, por el contrario, parece descuidado o que se ha creado de forma apresurada?»

Es una de las preguntas que Google nos invita a hacernos a la hora de evaluar la calidad de nuestros contenidos, así que te invito a hacer el ejercicio de comprobar qué responderías al leer uno de tus artículos.

Si has echado un ojo a las directrices y documentación de Google que te he ido compartiendo, habrás notado que apenas se menciona la palabra SEO. El motivo es que nada sirve crear textos optimizados si no son de calidad: «El SEO puede ser útil cuando se aplica a contenido centrado en las personas, no a contenido centrado en los buscadores», dice Google.

Solo una vez que compruebes que lo has escrito entra dentro de ese concepto de calidad de Google, que tiene autoridad y que es original con respecto a lo que ya hay creado, entonces puedes optimizar tu artículo para que más personas lo encuentren.

El propio Google lista en su resumen de las directrices básicas los elementos a los que debes prestar atención, así que he decidido plasmarlos en esta tabla junto al enlace de Google en el que puedes encontrar las indicaciones para optimizarlos:

ElementoIndicacionesEnlace a fuente de Google
TitleElige un título que resulte natural y comunique de forma eficaz el tema del contenido de la páginaPrácticas recomendadas para el title
Meta descriptionDescribe e informa a los usuarios del contenido de tu sitio de un modo que capte su interésRecomendaciones para la meta descripción
URLsIncluye palabras relevantes para que el contenido y la estructura del sitio web resulten más atractivas a los visitantesCómo optimizar las URLs
ImágenesUsa nombres de archivo y texto alternativo breves y descriptivosOptimización de imágenes
Enlaces El texto del enlace debe ofrecer una idea general sobre el contenido de la página enlazadaUsar los enlaces bien
VídeosAsegúrate de que los vídeos destaquen en la página y de que no estén ocultos ni sean difíciles de encontrarSEO de vídeos
Datos estructuradosAñade datos estructurados con cualquiera de las etiquetas admitidas para describir tu contenidoMarcado de datos estructurados
*Nota: para completar la tabla, yo he añadido la meta descripción y las URLs a lo que menciona Google en la documentación.

De todas formas, prioriza siempre a las personas; si les ofreces valor auténtico, los buscadores te premiarán. Para mí, el secreto para crear contenido original para SEO está en el equilibrio entre la creatividad y la parte técnica que le da impulso, y es justo en lo que he intentado guiarte en este artículo.

👉 Si no estás seguro/a de haber trabajado los elementos SEO del contenido en todas tus URLs, te recomiendo hacer una auditoría de tus contenidos para detectar en qué URLs tienes carencias y cuáles ya tienen más o menos los deberes hechos y solo necesitan un empujón para posicionar.

Para concluir, un resumen y recordatorio de los básicos para crear contenido original para SEO:

  • Que el contenido se cree pensando en los usuarios y para serles útil, y no con el único objetivo de posicionar
  • Que el proceso de creación esté cuidado tanto a nivel formal, como de autoría, para transmitir calidad, autoridad y fiabilidad.
  • Que el contenido de calidad esté optimizado para que tanto los buscadores (Google) como los usuarios puedan encontrarlo

Con esto claro, y esta mini-guía, tan solo queda ponerte a trabajar. Si tienes dudas, déjame un comentario para que pueda resolverlas; si necesitas ayuda para revisar tus artículos, darles un nuevo enfoque u optimizarlos, escríbeme 😉.

Recuerda: solo los textos SEO estratégicos y de alta calidad posicionan, conectan y convierten,
porque le hablan directamente a tu cliente.

Los usuarios compran a personas, no a robots.

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