Cómo optimizar las páginas de productos del catálogo de tu ecommerce 🛒

Muchas tiendas online tienen un problema que pasa desapercibido hasta que revisas el catálogo a fondo: decenas (o cientos) de fichas de producto prácticamente vacías que apenas reciben visitas y que no generan ni una venta al mes porque no están optimizadas.

Me refiero a las que tienen una sola foto, una descripción copiada del fabricante, un botón con el precio y poco más. Esto es insuficiente tanto para posicionar en Google, como para convencer al cliente online de hoy en día, que analizar distintas opciones antes de comprar.

Por eso, optimizar una página de producto en ecommerce ya no consiste únicamente en añadir keywords, sino en trabajar toda su estructura. Es justamente lo que quiero explicarte hoy aquí:

  • Cómo debes presentar la ficha de producto tanto a nivel visual como informativo.
  • Qué elementos debes trabajar en cada página de producto.
  • Qué errores frenan el posicionamiento y la conversión de tu catálogo.

Verás desde prácticas de optimización SEO sencillas, hasta mejoras de diseño y de UX (experiencia de usuario) más complejas, pero todas encaradas a que tu tienda virtual sea capaz de atraer, convencer y convertir por sí sola de manera 100% orgánica.

Como siempre, todo bien acompañadito de ejemplos, así que no hay excusa.

¡Empezamos!

1. Define la estructura de tus páginas de productos

Durante años, muchas tiendas online han trabajado sus fichas de producto con el mínimo viable: una imagen, un precio, una breve descripción y un botón de compra.

Hoy eso ya no funciona, porque el usuario compara más, investiga más y exige más información antes de comprar. Además, Google también espera encontrar páginas útiles, completas y capaces de responder a la intención de búsqueda mejor que el resto de resultados.

Por eso, hemos de dejar dever una página de producto solo como una URL transaccional. Tiene que ser una página de aterrizaje pensada para atraer tráfico cualificado, resolver dudas, generar confianza y facilitar la conversión.

Y todo eso depende, en gran parte, de cómo estructuras la información:

  • Una ficha mal planteada genera fricción: el usuario no encuentra lo que necesita, abandona la página y vuelve a Google para seguir comparando opciones. Esto afecta tanto a las ventas como al SEO, porque envía señales negativas de comportamiento y dificulta que Google considere tu página relevante frente a otras alternativas.
  • En cambio, una estructura bien trabajada mejora la experiencia de usuario, facilita el proceso de compra y ayuda a posicionar mejor las referencias de tu catálogo ecommerce.

Además, muchos de los elementos que vamos a ver a continuación no solo ayudan a convertir más, sino que también permiten trabajar búsquedas long tail, mejorar el enlazado interno, reforzar la relevancia semántica de la página y aumentar el tiempo de permanencia.

A lo largo del artículo profundizaremos en muchos de estos puntos, pero, a grandes rasgos, una ficha de producto ecommerce optimizada debería incluir:

  1. Un título descriptivo y orientado a cómo buscan los usuarios el producto en Google, evitando nombres internos o poco claros que no aporten contexto ni al usuario ni al buscador.
  2. Imágenes de calidad que permitan ver el producto desde distintos ángulos, apreciar detalles importantes y entender cómo es realmente.
  3. Un precio visible y transparente, acompañado de información clave como descuentos, disponibilidad, gastos de envío o plazos de entrega.
  4. Un botón de compra claro, reconocible y visible desde el primer momento, especialmente en móvil. El usuario nunca debería tener que buscar cómo comprar.
  5. Una descripción útil y persuasiva que explique beneficios reales, usos, diferencias y soluciones que aporta el producto.
  6. Características técnicas bien estructuradas en tablas, listas o bloques visuales para facilitar la lectura rápida y resolver dudas concretas sin esfuerzo.
  7. Información relacionada con confianza y seguridad, como devoluciones, cambios de talla, garantías, métodos de pago o atención al cliente.
  8. Opiniones verificadas de compradores que aporten prueba social y ayuden a validar la decisión de compra.
  9. Preguntas frecuentes orientadas a resolver objeciones reales y búsquedas concretas que los usuarios hacen antes de comprar.
  10. Productos relacionados, complementarios o alternativos que mejoren la navegación, aumenten el ticket medio y refuercen el enlazado interno del catálogo.
  11. Elementos de usabilidad y experiencia de usuario que faciliten la compra: buena jerarquía visual, diseño responsive, velocidad de carga optimizada, llamadas a la acción visibles y una navegación intuitiva.
  12. Contenido adicional que ayude al usuario a tomar una decisión, como comparativas, guías, vídeos, tutoriales o recomendaciones relacionadas con el producto.

En definitiva, cuanto más útil, clara y completa sea tu página de producto, más fácil será que Google la considere relevante… y que el usuario termine comprando.

Antes de optimizar cualquier página de producto de tu ecommerce necesitas entender cómo buscan realmente los usuarios ese producto en Google. Porque una cosa es el nombre interno de tu catálogo y otra muy distinta las búsquedas que hacen tus potenciales clientes. Y normalmente no coinciden.

Por ejemplo, tú puedes llamar internamente a un producto «Modelo XR-500», pero el usuario busca «cafetera italiana inducción 6 tazas». Si no incluyes esta denominación, es muy probable que esa página de producto no reciba visitas.

Para detectar el resto de palabras clave que usan los usuarios, tienes que hacer un keyword research, que te permitirá definir:

  • Qué intención hay detrás de cada búsqueda.
  • Qué atributos valora.
  • Qué problemas intenta resolver.
  • Qué dudas tiene antes de comprar.
  • Qué lenguaje utiliza realmente.

Con toda esta información podrás escoger las mejores palabras clave a utilizar en la ficha de producto de cada referencia de tu catálogo para que, así, pueda posicionar en Google y el resto de motores de búsqueda. Estas son los tipos de keywords en las que te debes enfocar:

Son las más importantes dentro de una ficha de producto porque reflejan intención clara de compra.

Por ejemplo: «Comprar zapatillas zapatillas running mujer».

Contienen el nombre del producto, marca, modelo, talla… Aquí el usuario ya conoce lo que quiere.

Por ejemplo: «Zapatillas Nike Air Zoom Pegasus 38».

Muchas veces el usuario no busca un producto exacto, sino una característica concreta.

Por ejemplo: «portátil ligero para viajar», «crema hidratante piel sensible».  

Nacen directamente de un problema que el usuario quiere resolver.

Por ejemplo: «Zapatillas para fascitis plantar», colchón para dolor lumbar».  

Para encontrarlas puedes apoyarte en herramientas como Google Search Console, Keyword Planner, Semrush, Ahrefs, Sistrix, AlsoAsked o las propias sugerencias de Google.

Una vez las tengas, integrarías las variantes que hayas detectado para un producto en distintas partes de la ficha: el título del producto, la descripción, las imágenes, los encabezados o las preguntas frecuentes.

Así, si vendes una cafetera italiana, trabajarías búsquedas como «cafetera italiana acero inoxidable», «cafetera italiana inducción», «cafetera italiana 6 tazas», «cafetera italiana pequeña», «cafetera italiana para vitrocerámica»…

Esto responde a la realidad de que Google entiende entidades, contexto y relaciones semánticas. Por eso, cuanto más alineado esté el contenido de tu página con la intención de búsqueda del usuario (formada por todas las maneras de buscar un mismo producto), más fácil será posicionar esa referencia del catálogo ecommerce.

Una vez has definido las keywords principales de cada referencia del catálogo, llega el momento de utilizarlas estratégicamente en los elementos visibles de la página.

Y el primero con el que se encuentra el usuario es el snippet de Google, que es el resultado que aparece en el buscador cuando alguien hace una búsqueda relacionada con tu ecommerce:

Snippet de Google con URL, title y metadescription optimizados

El poder de este trozo de texto está muy subestimado para lo importante que es. Piensa que antes de entrar en tu web, los usuarios compara otros títulos, precios, mensajes, marcas y beneficios para decidir en qué resultado clicar.

Por eso, optimizar el snippet no solo ayuda al SEO, también influye directamente en el CTR (el porcentaje de clics) y en la capacidad de atraer tráfico realmente cualificado.

Los elementos que debes trabajar son el title SEO, la meta descripción y la URL o slug, que forman parte del denominado SEO en la página. Vamos a verlos uno a uno:

El title es el elemento más visible del snippet y además de condicionar directamente el clic, es uno de los factores más importantes para ayudar a Google a entender de qué trata una página.

En ecommerce, el title tiene que transmitir contexto, relevancia y algún motivo para entrar en tu resultado antes que en otro. Por ejemplo:

  • «Pegasus 40 | Tienda Online»
  • «Zapatillas running Nike Pegasus 40 para hombre | Envío 24h»

La segunda opción deja mucho más claro qué producto es, para quién está pensado y qué ventaja competitiva ofrece, además que probabamente sea una consulta de búsqueda.

Además, trabajar atributos relevantes dentro del title ayuda muchísimo en búsquedas ecommerce, especialmente cuando el usuario ya sabe lo que quiere, como por ejemplo la talla, el color, la capacidad, el material, el uso específico, si el envío es exprés o si hay descuento…

También conviene mantenerlo dentro de una longitud razonable para evitar cortes en las SERPs. Aunque Google ya no mide estrictamente por caracteres, normalmente el límite visual ronda los 55-65 caracteres.

La meta descripción complementa el title y funciona como un pequeño texto publicitario dentro de Google, porque ayuda al usuario a entender qué encontrará en la página, qué ventajas ofrece el producto y por qué debería entrar en tu tienda online, y no en otra.

Y si no, mira esta de aquí:

Aquí no solo aparece la keyword principal, sino que también se refuerzan beneficios y elementos diferenciales. Esto, aunque no influye directamente en el ranking SEO, sí puede aumentar la tasa de clics.

Por eso,te recomiendo trabajarla a conciencia y evitar algunos errores comunes al redactarla (como rellenarla con keywords sin sentido o mensajes excesivamente comerciales. Tiene que sonar natural y útil).

La URL también forma parte del snippet y ayuda tanto al usuario como a Google a comprender la estructura de la web, así que la recomendación general es crear URLs limpias, descriptivas y fáciles de leer.

Así, ayudas a que el usuario entienda rápidamente dónde se encuentra dentro del ecommerce, especialmente cuando trabajas categorías y breadcrumbs o migas de pan.

👉 Si tienes un catálogo grande, merece mucho la pena revisar periódicamente titles, metadescripciones y URLs para detectar páginas duplicadas, snippets poco optimizados o referencias desaprovechadas mediante una auditoría de contenidos.

Los fragmentos enriquecidos o rich snippets es otra de las herramientas que tenemos para aparecer de forma destacada en Google. ¿Cómo? Añadiendo información adicional a los snippets, como la valoración en estrellas ⭐, el precio o la disponibilidad de un producto. Fíjate aquí:

Fragmento de rich snippet o dato estructurado en ecommerce

Como es tan visual, ayudan a que tu resultado ocupe más espacio, destaque y llame más la atención.

Para que Google pueda mostrar esta información, necesitas implementar datos estructurados en las páginas de producto, un marcado dentro del código HTML que ayuda al buscador a interpretar mejor el contenido de la página (Google recomienda utilizar el formato JSON-LD porque facilita la implementación y el mantenimiento).

El rich snippet que sí o sí debes implementar es el básico de producto, que mostrará datos como el nombre del producto, una imagen, el precio, la disponibilidad, la valoración media y el nº de reseñas.

Pero, además, te permitirá aparecer en el carrusel de productos destacados de Google Shopping (ojo, siempre que configures tu cuenta de Merchant Center y actives una campaña específica de Ads):

Carrusel de Google Shopping

Más allá del marcado básico de producto, también puedes trabajar otros rich snippets útiles para mejorar la visibilidad:

  • FAQs.
  • Breadcrumbs.
  • Ofertas.
  • Valoraciones.
  • Información de envío y devoluciones.

Por ejemplo, el marcado de ofertas permite destacar promociones directamente en el snippet, mostrando campañas temporales o descuentos activos. Y el de breadcrumbs ayuda a Google a entender mejor la jerarquía del catálogo, además de mejorar visualmente la URL en las SERPs.

📖  Google mantiene documentación oficial muy completa sobre datos estructurados para productos y resultados enriquecidos. Merece la pena revisarla para descubrir qué tipos de marcado tienen sentido según tu ecommerce y tu catálogo.

Hacer descripciones de productos es quizás lo que más cuesta de todo el trabajo que implica un ecommerce, porque los usuarios ya no se conforman con un ficha de producto copiada y pegada del fabricante. Necesitan entender qué están comprando, cómo les ayuda y por qué deberían elegir ese producto frente a otros similares.

Además, si utilizas exactamente el mismo texto que decenas de tiendas online, Google no tiene motivos para priorizar tu página frente al resto. Por eso, una buena descripción de producto no solo ayuda a vender más. También mejora el posicionamiento SEO, transmite confianza y diferencia tu ecommerce de la competencia.

A la hora de redactarla, hay varios aspectos clave que conviene trabajar:

  1. Explica el producto de forma útil y específica: evita textos genéricos que servirían para cualquier referencia del catálogo. La descripción debe resolver dudas reales y ayudar al usuario a tomar una decisión. Explica qué hace el producto, para quién está pensado, cómo se utiliza, qué beneficios aporta o qué problema ayuda a resolver.
  2. Prioriza beneficios sobre características técnicas: las especificaciones son importantes, pero por sí solas no suelen vender. El usuario quiere entender cómo mejora su vida o qué ventaja obtiene. Por ejemplo, funciona mucho mejor explicar que un colchón «reduce los puntos de presión y mejora el descanso» que limitarse a indicar que tiene «núcleo HR de alta densidad».
  3. Utilizar las keywords de forma natural: Google entiende contexto, semántica y relaciones entre términos, así que no necesitas repetir constantemente la misma palabra clave. Lo importante es integrar de manera coherente la keyword principal, variantes semánticas, atributos y búsquedas long tail relacionadas con el producto.
  4. Optimizar los elementos más importantes de la ficha: algunas de las ubicaciones más útiles para incluir keywords son el H1 o nombre del producto, la URL, el title SEO y la meta description, los encabezados secundarios /H2, H3…), la propia descripción del producto, el texto alternativo de las imágenes y las FAQs o preguntas frecuentes.
  5. Facilita la lectura: utiliza párrafos cortos, listas, tablas y bloques visuales para hacer el contenido más fácil de consumir.
  6. Adapta el tono al tipo de producto y al público objetivo: no se comunica igual una ficha técnica industrial que un producto cosmético o un artículo decorativo. La redacción debe alinearse con las expectativas y el nivel de conocimiento del usuario.

Este es buen ejemplo de un texto para vender un producto, con distintas búsquedas de usuario (las que están subrayadas) y acompañado de imágenes optimizadas para mejorar la comprensión del producto:

Por último, conviene vigilar el contenido duplicado, algo muy habitual en ecommerce debido a variantes de productos, filtros, parámetros o descripciones reutilizadas.

Google no penaliza automáticamente este tipo de contenido, pero sí elige qué versión considera más relevante y deja fuera el resto. Y ahí es donde muchas tiendas online pierden visibilidad sin darse cuenta. Rosario Aznar, especialista en SEO técnico, lo explica muy bien:

«Google no penaliza automáticamente el contenido duplicado; tiende a mostrar la versión más relevante respecto a la intención de búsqueda, independientemente de que este contenido esté duplicado en cualquier otro sitio de internet. En este sentido, no hay que confundir penalización y pérdida de oportunidades.»

En el caso de las tiendas online, Rosario señala que la solución pasa por trabajar correctamente las etiquetas canonical para indicar qué versión debe priorizar Google, especialmente cuando existen variantes de color, talla o versiones muy similares de un mismo producto.

Además, merece la pena revisar periódicamente el catálogo, porque el contenido duplicado suele crecer silenciosamente a medida que añades nuevas referencias, filtros y categorías.

En ecommerce, las imágenes y los vídeos no son un simple apoyo, sino que forman parte de la decisión de compra. Y es que el usuario no puede tocar el producto, probarlo ni verlo físicamente, así que necesita toda la información visual posible para sentirse seguro antes de comprar.

De hecho, cuanto más técnico o cuánto más elevado sea el precio del producto, más importante se vuelve este apartado. Aquí nos vamos a centrar en las imágenes y los vídeos:

Las imágenes son uno de los elementos que más influyen en la percepción de calidad de un ecommerce. De hecho, muchas veces el usuario decide seguir explorando una ficha (o abandonarla), únicamente por cómo se presenta visualmente el producto.

Ejemplo de imégenes en tienda online de calzado, donde es importante ver el producto en uso

Pero no todas las fotografías cumplen la misma función dentro de una ficha de producto. Lo ideal es combinar distintos tipos de imágenes según el producto, el sector y las necesidades del usuario:

  • Las fotografías sobre fondo blanco o neutro funcionan especialmente bien en moda, cosmética, tecnología, joyería o decoración porque ayudan a centrar la atención en el producto y facilitan apreciar detalles concretos. Además, son las que Google suele utilizar en Google Shopping y resultados enriquecidos.
  • Las imágenes lifestyle o en contexto ayudan al usuario a imaginar el producto en uso real. Funcionan muy bien en sectores emocionales o aspiracionales como decoración, deporte, moda o mobiliario. No transmite lo mismo ver una lámpara aislada que integrada en un salón bien decorado.
  • Las fotografías desde distintos ángulos reducen incertidumbre y mejoran muchísimo la experiencia de compra. Intenta mostrar la parte frontal, la trasera, el perfil, hacer zoom en detalles importantes, variaciones de color o de acabado…

En algunos productos también resulta útil incluir imágenes comparativas o de escala para ayudar al usuario a entender dimensiones reales, especialmente en decoración, mobiliario o accesorios Además de la parte visual, conviene optimizar las imágenes para el entorno web, pero sin sacrificar calidad por velocidad. Lograr un equilibrio entre ambas es lo que realmente mejora la experiencia de usuario.

El vídeo se ha convertido en uno de los recursos más útiles dentro de las fichas de producto ecommerce, sobre todo en productos donde la experiencia de uso es fundamental. Es el caso de sectores como tecnología, electrodomésticos, fitness, cosmética, bricolaje y rerramientas, reformas, mobiliario, productos infantiles…

En estos casos, el vídeo puede servir para:

  • Mostrar cómo funciona el producto.
  • Enseñar el tamaño real.
  • Explicar el montaje.
  • Resolver dudas frecuentes.
  • Comparar modelos.
  • Mostrar resultados o acabados.
  • Enseñar qué incluye exactamente el pedido.

Además, ayuda a generar confianza porque reduce la sensación de incertidumbre antes de comprar y las devoluciones posteriores, ya que el usuario entiende mucho mejor qué está comprando.

❗ Evita vídeos largos, pesados o excesivamente publicitarios. En comercio electrónico suele funcionar mucho mejor el contenido visual directo, práctico y centrado en resolver dudas reales.

Muchas veces, la decisión de compra se bloquea por una única duda sin resolver, y esto provoca que tu potencial cliente tenga que volver a Google a buscar la respuesta. Para evitarlo, lo mejor es incluir un apartado de FAQs o preguntas frecuentes.

Bien trabajadas ayudan a la conversión y a captar búsquedas long tail y conversacionales, siendo una muy buena forma de trabajar la información de la ficha y darle mucho contexto a los buscadores sin sobrecargar la descripción principal.

Para que hagan esta función, es importante elegirlas bien. Para ello, has de pensar que no todas las personas buscan lo mismo antes de comprar: algunas necesitan confirmar cuestiones técnicas; otras, resolver dudas logísticas o sentirse seguras con la compra.

Normalmente, tiene mucho que ver con el tipo de producto que vendes. Por ejemplo:

  • En moda suelen aparecer preguntas relacionadas con tallas, ajustes, tejidos, lavado o devoluciones.
  • En tecnología, las dudas suelen centrarse en compatibilidades, autonomía, conexiones o accesorios incluidos.
  • En cosmética, es habitual buscar información sobre ingredientes, tipos de piel, frecuencia de uso o resultados.
  • En mobiliario y decoración, muchas preguntas tienen que ver con medidas, montaje, materiales o mantenimiento.
  • En alimentación o suplementación, las consultas suelen orientarse a ingredientes, alérgenos, conservación o usos recomendados.

En función de esto, podrás deducir buena parte de las cuestiones que deberías resolver. Aun así, no te bases solo en suposiciones y detectar esas dudas no resueltas desde distintas fuentes: consultas a tu equipo de atención al cliente, chats internos, comentarios y reseñas en referencias similares (ya sea en tu ecommerce o en otros grandes marketplaces), preguntas recibidas en redes sociales o por correo electrónico, en foros especializados o en el propio Google. Cuanto más reales sean esas preguntas, más útil resultará la ficha de producto.

La mayoría de usuarios no llega a una ficha de producto listo para comprar. Antes investiga, compara opciones, busca recomendaciones y trata de resolver dudas para asegurarse de que está tomando una buena decisión.

Y ahí es donde muchos ecommerce dejan escapar una oportunidad enorme, porque centran todos sus esfuerzos en las páginas transaccionales y dejan el contenido informativo de lado.

Si tú también cubres esa parte más informativa del recorrido de compra, evitas que el usuario tenga que buscar información adicional fuera de tu tienda y tienes muchas más posibilidades de que esa visita culmine en una venta.

Aquí es donde entra en juego el llamado funnel o embudo de contenidos SEO, que normalmente se divide en tres fases:

  1. TOFU (Top of the Funnel): búsquedas informativas y descubrimiento.
  2. MOFU (Middle of the Funnel): comparación y evaluación de opciones.
  3. BOFU (Bottom of the Funnel): intención clara de compra y conversión.

Una buena estrategia de contenidos consiste precisamente en crear piezas adaptadas a cada una de esas etapas y conectarlas entre sí mediante enlazado interno. Por ejemplo, imagina que tienes una tienda online especializada en cafeteras:

Fase del funnelObjetivoTipo de contenidoEjemplos
TOFU (Top of the Funnel)Atraer tráfico desde búsquedas informativas y ayudar al usuario a descubrir opcionesArtículos informativos y guíasCómo elegir una cafetera según tu tipo de café»; «Qué tipos de cafeteras existen y en qué se diferencian»; «Errores habituales al preparar café en casa»
MOFU (Middle of the Funnel)Ayudar al usuario a comparar alternativas y evaluar qué opción encaja mejor con sus necesidadesComparativas y contenidos de evaluación«Cafetera italiana vs cafetera de émbolo»; «Qué cafetera consume menos»; «Diferencias entre cafeteras automáticas y manuales»
BOFU (Bottom of the Funnel)Resolver dudas finales y acercar al usuario a la conversiónGuías de compra, reseñas y fichas de producto«Mejores cafeteras para cocinas pequeñas»; «Qué cafetera comprar si tomas café todos los días»; «Cafetera italiana acero inoxidable de 6 tazas»

Y, finalmente, la propia ficha de producto actuaría como la pieza transaccional final del recorrido. A su vez, como todas las publicaciones estarán enlazadas internamente, estarás facilitando su rastreo y distribuyendo mejor la autoridad entre las URLs, dos aspectos muy relevantes para tu SEO.

Además, al crear contenido de forma estratégica también refuerzas la relevancia temática de tu ecommerce, tan importante hoy para posicionar en los chatbots de inteligencia artificial.

👉 Apostar por el contenido en tu tienda online también reduce la dependencia de competir únicamente por precio: porque cuando eres tú quien ayuda al usuario a entender qué necesita, comparar opciones y resolver dudas, la decisión de compra deja de basarse solo en quién vende más barato.

9. Comparte opiones verificadas de compradores

Ver experiencias reales de otros clientes generan confianza en el usuario, que puede validar sus expectativas antes de añadir un producto al carrito. En general, cuanto más alta sea la inversión, más técnico sea el producto o mayor riesgo perciba el usuario, más importancia tendrán las opiniones dentro de la ficha.

Puede que te estés preguntando qué las diferencia de las FAQ a la hora de derribar barreras de compra, y la respuesta es que funcionan como prueba social.

A través de las reviews, tu posible comprador quiere descubrir cómo funciona ese producto en situaciones reales, si cumple lo que promete y qué ventajas o inconvenientes han encontrado otros compradores. De alguna forma, es una información menos interesada que la podrías proporcionar tú, que tu fin último es vender.

Ejemplo de opiniones en una conocida tienda de cosmética saludable

Además, este contenido generado por usuarios también contribuye a la semántica del tuyo, porque las personas suelen usar un lenguaje natural rico de por sí en keywords, variaciones y búsquedas de cola larga. Así que, de paso, tienes contenido fresco y actualizado constantemente.

Ni que decir tiene que esas opiniones deben reales y a ser posible verificadas, junto a la fecha real. Si permites que se puedan subir fotografías o vídeos, mucho mejor. Un consejo: no escondas las opiniones negativas. Una ficha con únicamente valoraciones perfectas suele generar desconfianza porque no parece realista.

Las recomendaciones de productos relacionados cumplen una función muy importante dentro de tu ecommerce, y es que te ayudan a aumentar el valor medio del pedido.

Muchas veces el usuario no sabe exactamente qué necesita hasta que lo ve sugerido dentro de la propia ficha de producto, así que facilitándole descubrir productos útiles, compatibles o interesantes estás mejorando su experiencia de usuario.

Por ejemplo, alguien que compra una cámara puede no haber pensado inicialmente en una tarjeta de memoria, una batería extra o una funda de transporte. Y, sin embargo, son productos totalmente relevantes para completar la compra. Lo importante es que tengan sentido y que las uses con un objetivo concreto:

  1. Hacer cross selling: aumentar el ticket mostrando accesorios o productos que tienen sentido junto al principal.
  2. Productos alternativos para usuarios que siguen comparando opciones: el mismo modelo en otro color, una versión más barata, de una gama superior…
  3. Recomendar un sustituto cuando no tienes stock de un producto: referencias con características similares, modelos equivalentes de otras marcas o versiones más actualizadas o recientes.

Como sucedía con los contenidos relacionados, enlazando distintas páginas de productos en este caso ayudas a dar visibilidad a referencias que quedan demasiado alejadas de la arquitectura principal. Así, facilitas que Google las descubra y refuerzas las relaciones temáticas dentro del catálogo.

Ojo: no añadas productos aleatorios únicamente para aumentar clics o impresiones internas. Cuando las sugerencias no tienen relación real con la intención de compra, generan ruido y reducen la eficacia de este tipo de módulos.

El usuario no debería tener que buscar información básica antes de comprar, pero muchas tiendas online se empeñan en ocultarla en páginas de políticas de compra relegadas al footer.

Esto es un error porque cada pequeña duda o fricción aumenta las probabilidades de abandono, y el usuario no va a bucear por todo el ecommerce para resolver sus dudas.

Por eso, todos los datos relacionados con la compra deben aparecer visibles, claros y accesibles desde el primer momento en la propia página del producto:

  • El precio final del producto: debe verse claramente nada más entrar en la página y si existe una promoción, mostrar el precio original, el rebajado y el porcentaje o cantidad ahorrada. Puedes reforzar elementos de urgencia o valor añadido cuando tenga sentido («Últimas unidades», «Oferta hasta el domingo», «Envío gratis incluido»).
  • Los gastos y plazos de envío: encontrar costes inesperados al final del checkout puede hacer que la persona se arrepienta y busque otro comercio electrónico con costes de entrega gratuitos. Por eso conviene indicar desde el principio a cuánto ascienden los gastos de envío, el umbral para envío gratuito, la fecha estimada de entrega y si hay opciones de envío urgente (si tienes restricciones geográficas, también).
  • El estado del stock y la disponibilidad: el usuario necesita saber si realmente puede comprar el producto, así que sí hay stock, indícalo. Si no está disponible, desactiva el botón de compra, permite que el cliente puede activarse una alerta en cuanto haya reposición (si conoces la fecha aproximada de vuelta, muéstrala) y sugiérele productos alternativos por si no puede esperar.
  • Las devoluciones y cambios: este punto influye muchísimo en sectores como moda, calzado, tecnología o productos de importe elevado. Intenta dejar claros aspectos como los plazos y el procedimiento de devolución, los costes asociados, cómo funcionan los cambios de talla, qué garantías ofreces y otras condiciones que debas dejar claras. Puedes dejar visibile la información más importante y enlazar a una página donde la desarrolles más.
  • Los métodos de pago: el usuario necesita sentir que está comprando en un entorno seguro, así que deja claro des del principio de qué formas puede pagar (tarjeta, PayPal, Bizum, Apple o Google Pay…).

En definitiva, gran parte de la optimización de una ficha de producto consiste en reducir incertidumbre. Y muchas veces eso no se consigue con grandes cambios de diseño, sino facilitando al usuario toda la información que necesita para que todo su esfuerzo se centre en avanzar hacia la conversión.

Ejemplo de ficha con la información esencial de compra clara y visible

Antes te he dado una muy buena solución cuando te quedas sin stock de un producto, y es sugerir otros equivalentes o muy similares. Pero, ¿qué sucede cuando esa referencia ya no va a volver porque está descatalogada o va a tardar mucho tiempo en hacerlo?

La gestión que hagas de ese producto afecta a la experiencia del visitante, al al rastreo, a la indexación y a la autoridad acumulada por esa página.

Si simplemente la eliminas, generas un error 404 que rompe todos los enlaces internos y externos (si los había). Además, al desindexarse, esa URL pierde todo el posicionamiento que tenía. Por no hablar de la mala imagen que genera y de que, al fin y al cabo, es una venta perdida.

Por eso, antes de optar por esta acción, analiza si el producto está temporalmente agotado o si ya no existe:

  • Cuando el producto volverá a tener stock, lo recomendable es mantener la URL activa para conservar posicionamiento y tráfico, informar de la situación y sugerir alternativas para no perder posibles ventas.
  • Cuando el producto está definitivamente descatalogado y no volverá, ahí sí suele tener sentido aplicar una redirección 301 hacia otra URL relevante. Por ejemplo, la categoría a la que pertenecía el producto o un modelo sustituto que sea lo más similar posible.

Como es probable que tengas que hacer redirecciones cada cierto tiempo (sobre todo si tienes un ecommerce mediano-grande o en épocas de cambios en tu catálogo), te recomiendo revisarlas de tanto en tanto para cerciorarte de que no acumulas páginas rotas o que se te han quedado productos huérfanos.

Gran parte de las compras online ya se realizan desde móvil, y esto significa que una ficha de producto no solo tiene que verse bien en pantallas grandes, sino en las más pequeñas.

Un botón difícil de pulsar, una imagen que tarda en cargar, un texto ilegible o una navegación confusa pueden ser suficientes para que el usuario abandone la compra y vuelva a Google a seguir comparando opciones.

Así que tus páginas de producto deben ser cómodas, rápidas y fáciles de usar también desde smartphones. Para esto no hay nada mejor que diseño responsive, que es una técnica de desarrollo web que permite que una página se adapte automáticamente a diferentes tamaños de pantalla y dispositivos.

Cuando esto pasa, los elementos de la página (textos, imágenes, botones, menús…) se reorganizan y redimensionan de forma fluida según el dispositivo utilizado. Así el usuario puede navegar, comparar y comprar sin obstáculos.

Ejemplo de web con imágenes responsive
Fuente: WP Theming (BUSCAR)

¿Cómo saber si tu tienda virtual necesita un rediseño? Según Getmore Agencia Shopify Plus, la señal más importante es tener una tasa de conversión baja. También la tasa de agregar a carrito y la tasa de personas que llegan al checkout. Otra señal es que la navegación sea confusa, lenta y visualmente anticuada.

Aquí entra otro factor crítico: la velocidad de carga (tiempo que tarda una página web en mostrar completamente su contenido al usuario). Cada segundo extra de carga perjudica la experiencia de usuario, especialmente en móvil, donde la paciencia de las personas es todavía menor.

En ecommerce, algunos de los elementos que más suelen ralentizar la carga y que te recomiendo que revises junto a tu desarrollador son:

  • Imágenes demasiado pesadas.
  • Scripts innecesarios.
  • Plugins excesivos.
  • Popups invasivos.
  • Vídeos mal optimizados.
  • Recursos externos bloqueantes.
  • Hosting deficiente.

Y sí: todo esto es contraproducente para el SEO, porque Google analiza primero la versión móvil de tu ecommerce para rastrear, indexar y posicionar la web.

Estudio de Google sobre la velocidad de carga web y su efecto en los usuarios
Según Google, el rebote de los usuarios aumenta un 123% conforme la velocidad de carga se va elevando entre el 1 y los 10 segundos.

Por tanto, si la experiencia móvil es deficiente, el impacto no solo afecta a la conversión. También puede limitar la visibilidad orgánica de tus páginas de producto.

📖 Consulta las prácticas recomendadas de Google para la indexación centrada en los móviles y los sitios web móviles e impleméntalas en tu ecommerce para posicionar mejor.  

A todas las prácticas de optimización de los productos de tu catálogo que hemos visto súmale otra muy potente: el aprovechar la home para destacar ciertas referencias según la estacionalidad de las búsquedas de los usuarios.

Ya sabes que, en ecommerce, no todos los productos mantienen el mismo nivel de demanda durante todo el año y que esta crece en momentos muy concretos según la temporada, el clima, las rebajas u otros eventos comerciales. También influyen las tendencias de consumo y las redes sociales.

Gracias al SEO puedes anticiparte a esos picos de demanda y dar más visibilidad a las categorías, productos o contenidos que más interés van a generar en cada momento.

Para ello tienes que utilizar ciertas herramientas, como Google Trends, para visualizar cómo evoluciona el interés de búsqueda a lo largo del tiempo. En esta captura, por ejemplo, queda patente como los aires acondicionados sufren picos de consulta en una determinada época del año (verano) en los últimos 5 años:

Estacionalidad de producto ecommerce con Google Trends

Así, puedes identificar cuándo empieza a crecer una tendencia y qué productos (o, incluso, categorías enteras) aumentan demanda para darles un espacio destacado en la URL más importante de toda tu tienda: la página de inicio.

Y es que la home suele ser la URL con más autoridad interna de toda la web porque recibe más enlaces, más tráfico y más señales de relevancia. Eso significa que cualquier categoría o producto destacado desde la home recibe un impulso extra tanto a nivel SEO como de navegación interna.

De esta forma, puedes aprovecharla para crear bloques específicos orientados a aumentar la visibilidad y el tráfico de:

  • Productos tendencia.
  • Categorías estacionales.
  • Lo más buscado del momento.
  • Novedades.
  • Productos virales.
  • Promociones temporales.
  • Regalos para fechas concretas.
  • Productos destacados por temporada.

Además, ayudas al usuario a descubrir más rápido lo que está buscando en ese momento. Y eso mejora tanto la experiencia de navegación como la conversión.

Para muestra de todo esto, aquí tienes algunas capturas de una web muy conocida, en pleno verano:

Tendencias estacionales en la home de un ecommerce

Su blog también refleja esta estrategia SEO para ecommerce de tipo estacional:

Tendencias estacionales en artículos de blog de ecommerce

Un detalle importante: no esperes a que llegue el pico de demanda para trabajar estas páginas, porque Google necesita tiempo para rastrear, entender y posicionar contenidos. Conviene preparar campañas, enlaces internos y bloques destacados con cierta antelación.

Y esto aplica a todo lo que hemos visto a lo largo del artículo. Optimizar un ecommerce no consiste en hacer pequeños cambios aislados, sino en construir una tienda online fácil de entender para Google, útil para el usuario y pensada para convertir.

Si quieres que tu catálogo de producto pase de ser un simple escaparate pasivo a convertirse en un canal que capte visitas y las transforme en ventas, tienes toda la información de mis servicios de posicionamiento por aquí debajo. Pero, si tienes cualquier duda, ¡escríbeme! 📩

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