Pogo sticking en SEO: los 7 errores de contenido que lo provocan

No hay nada más frustrante que detectar que los usuarios apenas pasan tiempo en tu web cuando entran. Y lo que es peor: que no aguantan ni 5 segundos, y ya están fuera.

Este fenómeno tiene un nombre en SEO: pogo sticking. Cuando esto pasa, solemos decir que el usuario «hace pogo». Fuera de lo gracioso que pueda sonar, lo cierto es que puede ser un problema, porque es una de las señales negativas de usuario más temidas en SEO.

Y digo puede porque unas veces no hay que preocuparse por ello, y otras puede ser un síntoma de que hay aspectos de tu web que están fallando y que, además, son visibles nada más aterrizar en ella. En concreto, aquellos que tienen que ver con el contenido.

La consecuencia de no ponerle solución es muy alta: que tanto el usuario como Google se queden con una imagen de ti que no te interesa, porque puede afectar y mucho a tu posicionamiento web.

Así que en este artículo voy a arrojar un poco de luz sobre esto del pogo sticking y hacerte ver cuáles son los 7 errrores del contenido que lo pueden estar provocando.

Además, te daré algún que otro tip para que puedas detectarlo y te contaré cuál suele ser la mejor solución cuando el pogo sticking hace acto de presencia. Una mezcla de teoría y práctica que no te llevará mucho tiempo leer (lo prometo).

De todas formas, puedes saltar al apartado que te interese desde este índice ↓

En SEO, cuando hablamos de Pogo Sticking nos estamos refiriendo al comportamiento que se produce cuando un usuario realiza una búsqueda en un motor de búsqueda como Google, clica en un resultado de la lista (el nuestro, por ejemplo), y al entrar permanece muy pocos segundos y se va. Acto seguido, clica en otro resultado.

Cuando esto sucede es porque nuestro sitio no ha cumplido con sus expectativas; no ha encontrado la información que estaba buscando. Las causas subyacentes, como veremos, son varias y tienen que ver con el contenido. Pero la esencia es esta.

Para Google, que se de este fenómeno es sinónimo de que no ofrecemos una buena experiencia a los usuarios:

«Si una página ofrece una buena experiencia a los usuarios, estos podrán aprovechar más sus visitas e interactuar con ella en mayor medida; en cambio, si proporciona una mala experiencia, es posible que los usuarios no puedan encontrar lo que buscan.»

Google, en Evaluar la experiencia en la página para mejorar la Web

La consecuencia no es baladí, porque un primer contacto así es suficiente para que esa persona se lleve una imagen negativa de tu marca y que no vuelva a darte una oportunidad. ¿Por qué va a volver a darle clic a un resultado tuyo si ya sabe que tu información no es de valor, o que navegar por tu web es un dolor de cabeza?

⚠️ Esto mismo le pasa a Google. Aunque el pogo sticking no es un factor de posicionamiento, sí envía señales de que hay ciertos aspectos en tu página que tienen que mejorar. Por ejemplo, este motor de búsqueda tiene muy en cuenta el tiempo de permanencia. Y como los usuarios que hacen pogo apenas pasan unos segundos en una página… A ojos de Google esto no es nada bueno y a la larga tu clasificación en los resultados de búsqueda podría disminuir.

Ojo a su diferencia con otras señales de comportamiento en SEO

Mientras leías la definición del pogo sticking es posible que te hayan venido a la mente algunos términos que suelen relacionarse. De ellos, hay uno en el que esto es incorrecto, mientras que hay otro que va de la mano de esto de hacer pogo:

  • Bounce rate o tasa de rebote: en este caso, la huida del usuario se produce cuando entra, permanece un tiempo prudencial, y no realiza ninguna acción en él (y se va). Puede venir desde cualquier fuente (un enlace en redes sociales, por ejemplo), no solo de las SERPs. Para saber si realmente ha sido un lead o una venta perdida, hay que comprobar el tiempo de permanencia, pues es posible que haya estado leyendo un artículo y que ese fuese su objetivo. Pero si es muy corto, entonces sí podremos sospechar que algo está fallando.
  • Dwell time: mide el tiempo concreto que un usuario pasa en una página web después de hacer clic en un resultado de búsqueda, antes de volver a la página de resultados. Por lo tanto, si la cantidad de segundos es muy baja, se producirá el fenómeno del pogo. Pero si es alta, llegando a pasar minutos y minutos en el sitio web, entonces se estará dando un dwell time alto. Esto suele interpretarse positivamente, porque indica que el contenido es relevante y atractivo.

Como el segundo concepto es el que guarda más relación con el pogo sticking, vamos a verlo con un ejemplo. Imaginemos una búsqueda sobre «cómo hacer pan casero»:

1️⃣ Un usuario hace clic en el primer resultado, ve que es una receta compleja, regresa a los resultados, hace clic en el segundo, lo encuentra demasiado básico, vuelve a los resultados, y así sucesivamente = se produce pogo.

2️⃣ Un usuario hace clic en un resultado, encuentra una receta clara y detallada, y pasa varios minutos leyéndola antes de volver a los resultados de búsqueda = dwell time o tiempo de permanencia alto.

En base a esto, lo que no nos interesa que suceda es lo primero. Pero… ¿Es siempre malo el pogo sticking? Vamos a aclararlo.

El pogo sticking no siempre indica que algo malo está sucediendo con nuestra página. A veces, los usuarios «hacen pogo» porque están comparando información de varias páginas abiertas. Esto suele darse cuando los resultados que les ha mostrado Google son un tanto ambiguos y no tienen del todo claro con qué URL quedarse.

Esto mismo me pasó a mí hace no mucho, porque buscaba saber los beneficios de la rueda de yoga como postura, pero entonces vi que había un accesorio (la yoga wheel) para poder hacerla. Así que abrí más de un resultado, uno detrás de otro:

Otras veces, es tan simple como que el usuario está buscando algo muy específico y entra, escanea el dato que el interesaba y se marcha.

Aun así, sospechar de pogo sticking en tu web es una buena oportunidad para confirmar si estás cubriendo bien las necesidades de tu usuario. Quizás puedes mejorar tu contenido, la forma en que está presentado y distribuido, el diseño y la navegación de la web… Causas directas de ese pogo sticking, y que vamos a ver ahora.

Como hemos visto, el pogo sticking se produce cuando no hay concordancia entre lo que espera encontrar el usuario en un resultado, y su experiencia final. Unas veces, la causa más común será la irrelevancia del contenido con respecto a la intención de búsqueda inicial.

Pero otras, serán ciertos aspectos de la usabilidad de la página, como su velocidad o su diseño, los que lo arruinarán todo. Y es que las malas prácticas que pueden contribuir a que el usuario haga pogo también pueden ser técnicos, no solo de baja calidad del contenido. Veámoslos todos:

Los usuarios hacen clic en un resultado de búsqueda basándose en el fragmento (snippet) que aparece en la SERP. Es decir, las etiquetas title y meta description del snippet. Son estas:

Snippet de Google con URL, title y metadescription optimizados
Snippet de Google con URL, title y metadescription optimizados

Si el contenido real no cumple con lo prometido en ellas, los usuarios regresan a la SERP y se produce pogo sticking.

En este caso, además, el creador utiliza el clickbait en el title. Con esta técnica, se hacen promesas exageradas para llamar la atención y obtener el clic, aunque luego no se cumplan. Una práctica que el propio Google califica de inapropiada de un contenido de calidad. En su lugar, recomienda crear títulos descriptivos que resuman el contenido de la página.

2. El contenido es pobre y no aporta la suficiente información

Lo anterior es una causa muy común de huída de los usuarios de una web, pero esta segunda la supera. Seguro que te has topado más de una vez con información muy pobre para lo que sugería el título.

Y es que el title SEO puede estar bien y ser fiel al contenido, pero este puede estar poco desarrollado o carente de información profunda o de valor. Si yo busco consejos para cultivar tomates en mi huerto urbano, y veo un title tan prometedor como este «Consejos para obtener tomates jugosos y abundantes en tu jardín», voy de cabeza.

Pero si al hacer clic me encuentro con un artículo superficial que solo menciona aspectos básicos del cultivo de tomates, muy de pasada y sin profundizar en detalles ni proporcionar indicaciones precisas para hacerlo bien y no cometer errores… Entonces, regreso a los resultados de búsqueda para buscar otro resultado menos sencillo y más experto. ¡Que no me deje con dudas, vamos!

Hay que tener cuidado con esto, porque es muy fácil caer en lo que se conoce como crear thin content o contenido pobre. Algunos signos que lo identifican:

  • Longitud y profundidad no acordes con el tema: una página con solo unas pocas oraciones cuando se trata de un tema tipo how to (por ejemplo: «Cómo hacer una investigación de palabras clave»).
  • Existencia de contenido duplicado o repetitivo: páginas con contenido idéntico o muy similar a otras dentro del mismo sitio. Muy común en ecommerce, donde varias páginas de productos pueden tener descripciones casi idénticas.
  • Contenido plagiado o generado con automatización: texto copiado directamente de otras fuentes sin aportar valor adicional (y sin citarlas) también se clasifica comode baja calidad, así como el generado sin revisión por una IA u otros sitemas.

Si además de a lo anterior le sumamos que esté desactualizado o contenga datos erróneos (muy común en estos tiempos de la inteligencia artificial generativa), tenemos el cóctel perfecto para que Google opte por enterrarnos en las profundidades de las SERP.

👉 Por cierto: esto no solo va de texto. También de los elementos que lo acompañan, como capturas o imágenes que puedan ilustrar, ampliar o resumir la información para que se entienda mejor. Lo tienes todo en las directrices del contenido útil de Google, donde se nos anima a hacernos algunas preguntas para saber si lo estamos haciendo bien.

3. El contenido no es el adecuado a la intención de búsqueda

Aquí ya no hablo de lo adecuado que es el snippet y al revés, sino de haber interpretado bien la intención o search intent detrás de una búsqueda de un usuario.

Por las palabras y la estructura que presenta una consulta en Google, hemos de deducir qué tipo de respuesta espera leer el usuario y en qué formato. ¿Quiere comprar? ¿Quiere comparar? ¿Quiere informarse? ¿Quiere encontrar una web específica? 🤔

Hay 4 intenciones de búsqueda: saber, ir, hacer y comprar, aunque de forma tradicional se conocen con los nombres de informativa, transaccional, navegacional y comercial. A la que han evolucionado las SERPs de Google han surgido otras nuevas, pero aquí vamos a simplificar.

Voy a darte un ejemplo de no concordancia entre el contenido y la intención de búsqueda para cada una:

El usuario necesita aprender algo o encontrar información.

  • Consulta: «beneficios del yoga»
  • Contenido creado: listado básico con enlaces de afiliado para la compra de material de yoga

Causa del pogo sticking: el usuario espera encontrar un artículo informativo profundo y bien referenciado que enumere los beneficios de esta práctica.

El usuario necesita investigar y comparar opciones antes de tomar una decisión de compra.

  • Consulta: «mejores ordenadores para programadores»
  • Contenido creado: lista genérica de ordenadores sin características, detalles técnicos, ventajas, opiniones…

Causa del pogo sticking: el usuario necesita comparativas, reseñas y recomendaciones para escoger ordenador.

🔍
Transaccional

El usuario necesita comprar un producto o suscribirse a un servicio.

  • Consulta: «comprar zapatillas Nike Air Max»
  • Contenido creado: un artículo informativo sobre el modelo

Causa del pogo sticking: el usuario espera encontrar opciones de compra de ecommerce, no un artículo.

El usuario necesita encontrar un sitio web específico.

  • Consulta: «Facebook iniciar sesión»
  • Contenido creado: un texto hablando de lo fácil o seguro que es iniciar sesión en la red social de Meta

Causa del pogo sticking: el usuario espera encontrar el enlace directo a la página de inicio de sesión de Facebook, no información.

En todos los casos la reacción de retroceso a los resultados está más que justificada, porque se está creando un tipo de contenido optimizado erróneo para la consulta del usuario.

Una parte de la experiencia que puede generar un texto recae en cómo está diseñada la página y, sobre todo, cómo está estructurado el texto para que sea fácil de leer y de comprender.

Seguro que has visto alguna vez este mapa:

Mapa de calor patrón F de lectura en páginas web

Es un mapa de calor que representa el movimiento de los ojos de una persona al leer. Como ves, se caracteriza por tener forma de F, y los puntos más calientes están a la izquierda.

El patrón en F se ha de aplicar de la misma forma a los textos de un artículo, de una página y de cualquiera de sus elementos (banners, formularios…). Para conseguirlo, se utilizan los famosos encabezados SEO, se usan párrafos cortos, listas y espacios en blanco, y se subrayan palabras importantes en negrita.

El objetivo de este formateo es que el lector pueda hacerse una idea general y decida quedarse. Si nada más entrar no puede escanear para saber si es lo que busca, se irá. Esta es una causa muy común de pogo-sticking, pero muy fácil de evitar solucionando este y otros errores de la redacción digital.

Este contenido que estás leyendo es un buen ejemplo, pues lo he dividido en apartados y subapartados, le he aplicado una maquetación mínima e intercalo frases cortas con listas numéricas o de viñetas.

👉 Si no estás seguro/a de haber trabajado los encabezados en todas tus URLs, te recomiendo hacer una auditoría de tus contenidos para detectar en qué URLs tienes carencias y cuáles ya tienen más o menos los deberes hechos y solo necesitan un empujón para posicionar.

¿Cuál es la sensación que te da a ti entrar en una página que párrafo sí, párrafo no, mete un anuncio? ¿O que hace saltar un pop-up cada pocos segundos, a pesar de haberlo cerrado unas cuantas veces? Es, como mínimo, molesto.

Puede que incluso te replantees la calidad de lo que vas a leer esa la página, porque parece que la prioridad sea monetizar, no ayudar.

Si quieres utilizarlos, hazlo en el momento adecuado (por ejemplo, antes de que el usuario abandone el sitio o si detectas que está interesado en un servicio para el que puedes ofrecer una oferta).

Para los ads elige una localización que no interrumpa la lectura mientras la persona está haciendo scroll. Una buena idea es dejarlos a un ladito, en las barras laterales:

Ejemplo de anuncio web no intrusivo, en barras laterles
Captura de la web Muy interesante

Todos sabemos que el contenido es el rey porque es, básicamente, de lo que se alimentan los buscadores. Pero como sabes, para escoger unos sitios u otros, Google tiene en cuenta cientos de factores que tienen que ver con esa experiencia de usuario.

Uno de ellos es el de la velocidad web, que desde julio del 2018 se tiene en cuenta a la hora de posicionar resultados para las búsqueda móviles, que son las mayoritarias a día de hoy.

No es un asunto que puedas pasar por alto: tus conversiones podrían caer hasta un 95% si tu web no carga en menos de 5 segundos, que es lo que parece ser que está dispuesta a esperar una persona.

¡Y ojo! Porque no solo de tiempos de carga y de velocidad va la cosa, sino de lo rápida que sea la respuesta de la página en acciones como presionar, desplazar, cargar… Es lo que Google llamó el modelo RAIL de revisión del rendimiento web para móvil:

Método RAIL del rendimiento web de Google

Por lo tanto, el mal rendimiento de tu web hace que tu contenido sea difícil de consumir y que se produzca pogo sticking.

7. La página es poco usable y es difícil navegar en ella

A una web lenta, súmale un menú de navegación que no sea claro y que haga que el usuario se pierda por tu sitio web. En un blog, el símil serían las categorías que clasifican los contenidos según las subtemáticas del sitio.

Si te estás informando de algo que te interesa mucho, y tienes todo tipo de artículos informativos y tutoriales bien ordenaditos en su categoría, o mediante etiquetas, ese blog te parecerá el paraíso. No vas a necesitar bucear por las SERPs en busca de alternativas, si ahí ya lo tienes todo.

En cambio, si tienes un blog con un scroll infinito, que para encontrar artículos de interés tienes que bajar y bajar… Te cansarás, y te irás. Por cierto: esto mismo le pasa a las arañas de los buscadores, que han de invertir mucho más tiempo en rastrear esos artículos e inevitablemente algunos se quedan sin descubrir.

Volviendo al tema del blog, un ejemplo de una correcta categorización en un blog sería este (en la parte superior, se clica en la clasificación que se desea ver):

Ejemplo de categorías en un blog

Solución para el pogo sticking: haz curación de contenidos a mejorar

El pogo sticking es difícil de detectar, aunque utilices herramientas. Sobre todo, porque son muchos los indicadores que puedes analizar y, además, descubrir el motivo exacto por el que se marcha una persona de tu web tampoco es sencillo.

De todas formas, voy a intentar darte unas pincelas del método de detección que yo utilizo, y que tiene un enfoque muy estructurado que incluye análisis, identificación de causas y curación/reoptimización de publicaciones.

Como daría para un post aparte, aquí solo veremos los básicos. Si veo que te interesa, me planteo crear un tutorial completo (¡házmelo saber dejando un comentario!).

La detección del pogo sticking requiere el uso de herramientas analíticas para identificar las páginas que generan este comportamiento. Con Google Search Console y Google Analytics 4 puedes cruzar y analizar algunos KPIs en tus URLs para saber si el usuario retrocede nada más entrar en ellas:

  • Páginas con alto CTR pero bajo tiempo de permanencia: utiliza el informe de rendimiento en Google Search Console para identificar las consultas con un buen CTR y que generan tráfico hacia estas páginas. Luego, en GA4 revisa el tiempo de permanencia de las visitas que llegan desde el canal orgánico. Si es alto, no se produce pogo sticking; si es bajo, sí. En este caso, lo más probable es que sea problema del contenido en la página, ya que el title funciona y está atrayendo clics.
  • Páginas con buena posición media pero bajo tiempo de permanencia: revisa la posición media en GSC para identificar páginas bien posicionadas. Comprueba si el dato de CTR va acorde a la posición. Si es bajo, es posible que el title esté mal optimizado y que no atraiga clics. Para confirmarlo, analiza el tiempo promedio que los usuarios permanecen en esas páginas (usando GA4). Un tiempo bajo puede indicar que el contenido no cumple con las expectativas del usuario generadas por el title.
  • Páginas con alto volumen de clics orgánicos pero bajas tasas de conversión: en GA4, configura objetivos o eventos específicos (como descargas, formularios completados) y cruza estos datos con los clics orgánicos reportados por GSC para evaluar si el tráfico está generando acciones deseadas. Comprueba otros datos de las páginas que no convierten, como el tiempo de permanencia, la posición media o los clics. Si el problema es la conversión, y no la posición o los clics, es que debes optimizar mejor el contenido para que convierta.

Estas comprobaciones son más que suficientes para detectar páginas sospechosas de estar sufriendo una huída masiva de usuarios, pero el siguiente paso te va a encantar para ver in situ lo que sucede.

Métricas de posicionamiento en Google Search Console
Métricas de posicionamiento que están disponibles Google Search Console

¿Qué te parecería poder confirmar el pogo sticking de forma visual? Las herramientas de mapas de calor (Hotjar, Microsoft Clarity) permiten visualizar cómo interactúan los usuarios con una página, porque graban las sesiones de forma aleatoria en vídeo.

En ellas conocerás el tiempo que pasa desde que alguien entra hasta que sale y verás cómo y por dónde se mueve en esos segundos. Comportamientos erráticos a los que debes prestar atención:

  • Zonas de clic repetitivo sin acción: usuarios que hacen clic repetidamente en elementos no interactivos (como imágenes estáticas o textos sin enlace). Esta indica confusión en la interfaz o expectativas no cumplidas (botones que parecen clickables pero no lo son, por ejemplo).
  • Desplazamiento rápido o nulo: usuarios que abandonan la página antes de desplazarse más del 20% de su altura. Esto indica una falta de engagement desde los primeros párrafos.
  • Interacción mínima con elementos clave: el usuario no realiza ninguna acción normal para el tipo de página (en una página de producto, depslegar pestañas de de la ficha, como la de especificaciones técnicas y otras). Puede deberse a un diseño poco intuitivo o información insuficiente.
  • Regresión casi inmediata a la página anterior o a las SERPs: casi seguro sea debido a contenido no alineado con la intención de búsqueda a una experiencia con la página frustrante en general.

Te recomiendo filtrar las grabaciones de sesiones por tiempo de permanencia (< 5 segundos), así analizarás directamente las que estén afectadas por el pogo sticking.

Ya sabes que un sitio web lento puede frustrar a los usuarios y hacer que abandonen la página rápidamente, por lo que es impresincible analizar el rendimiento técnico de las páginas con peores métricas para ver si hay algún problema técnico que debas solucionar, además de todo lo que hayas podido diagnosticar con los heat maps web. Estos serían los 3 pasos básicos para hacerlo:

  1. Abre el informe de Core Web Vitals en GSC: este muestra el estado de tus páginas según estas métricas. Identifica las URLs marcadas como «Poor» (deficientes) o «Needs Improvement» (necesitan mejorar).
  2. Analiza las páginas problemáticas con PageSpeed Insights: esta herramienta raliza un diagnóstico detallado y te da recomendaciones específicas para mejorar el rendimiento.
  3. Utiliza el Chrome UX Report: aporta datos reales sobre cómo experimentan tus usuarios las Core Web Vitals en tu sitio.

Aplica las recomendaciones de las herramientas de análisis para optimizar el rendimiento de las páginas afectadas y, pasado un tiempo, repite el primer punto para verificar que las mejoras han reducido el pogo sticking.

Recomendaciones de Lighthouse para mejorar rendimiento y velocidad web
Algunas de las recomendaciones de mejora que puede dar PageSpeed Insights

Y ahora sí que sí, toca hacer una curación completa, que no es otra cosa que auditar sus distintos aspectos clave: cómo de relevantes son para la intención de búsqueda (incluyendo aspectos de utilidad y calidad de la información), cómo de trabajada está su estructura para favorecer la legibilidad y qué optimizaciones se han llevado a cabo o no.

Para ayudarte, he creado una tabla con cada una de estas grandes áreas y los aspectos concretos que puedes revisar. Al lado, te he dejado algunas preguntas que puedes hacerte para determinar su estado, basándote en la documentación oficial de Google:

CategoríaAspecto a revisarDescripción
A. Relevancia e intención de BúsquedaTítulo y meta descripción¿Son atractivos, precisos y cumplen con la longitud recomendada? ¿Incluyen las palabras clave principales?
Encabezados (H1-H6)¿Están bien estructurados, utilizan palabras clave relevantes y el H1 describe claramente el tema?
Contenido principal¿Responde directamente a la necesidad del usuario? ¿Es completo, preciso, actualizado y fácil de entender? ¿Ofrece información útil, única e interesante? ¿Aporta una perspectiva original?
B. Estructura y legibilidadExtensión¿Es suficiente para cubrir el tema sin ser excesivo? ¿Se adapta a las expectativas del usuario?
Formato¿Utiliza párrafos cortos, viñetas, listas y elementos visuales? ¿La tipografía es legible y el diseño atractivo?
Llamadas a la acción (CTA)¿Son claras, visibles y relevantes? ¿Guían al usuario hacia el siguiente paso?
C. Optimización SEOPalabras clave¿Están presentes de forma natural en el título, la meta descripción, los encabezados y el cuerpo del texto? ¿Se utilizan sinónimos y términos relacionados?
Enlaces internos¿Conectan la página con otros contenidos relevantes del sitio? ¿Utilizan texto de anclaje descriptivo?
Enlaces externos¿Citan fuentes de autoridad? ¿Se abren en una nueva pestaña?
Optimización de imágenes¿Tienen un tamaño adecuado y están comprimidas? ¿Utilizan atributos «alt» descriptivos?
Mobile-friendly¿Se adapta a diferentes tamaños de pantalla? ¿Ofrece una buena experiencia de usuario en móviles? ¿Pasa el test de Google?

Mi consejo es que anotes el área y el aspecto afectado para cada URL. Puedes usar una hoja de sheets/excel en la que también anotes el resto de diagnósticos que hayas hecho en los apartados anteriores.

¿Tienes claro qué falla en el contenido de cada URL? Ahora, toca priorizar las acciones mediante una estrategia de reoptimización por niveles.

✔️ Esta aproximación permite ser eficientes, enfocándonos primero en las correcciones más rápidas y sencillas, y luego, si es necesario, profundizando en revisiones más complejas.

Siguiendo el principio de la curación de contenidos, buscamos revitalizar y mejorar el material existente, adaptándolo a las nuevas necesidades de los usuarios y a las exigencias del SEO actual.

A continuación, detallo cada nivel de reoptimización, desde los ajustes básicos hasta las mejoras más avanzadas:

  1. Nivel 0: revisión y mejora las etiquetas SEO. A veces, el texto es completo, original y está optimizado, pero no hemos enfocado bien estas tags tan importantes. Por ejemplo, es muy común cometer errores la redactar la metadescription. Con esta curación nivel 0 es suficiente en algunos casos.
  2. Nivel 1: a lo anterior, sumamos la revisión y reoptimización del texto y sus encabezados H. Ambas tareas van a la par porque si detectamos carencias en el texto y lo completamos, el encabezado debe cambiarse para que represente la información que contiene.
  3. Nivel 2: añadimos la mejora del enlazado interno, el externo y la optimización de las imágenes.
  4. Nivel 3: resto de elementos de cada una de las categorías del apartado 4, como son el formato, las llamadas a la acción (CTA), y la optimización para mobile. S

Si tienes dudas del nivel que debes aplicar o no estás seguro de que un post pueda reoptimizarse, te recomiendo ojear y tener bien guardadita esta infografía de Núria Cámaras:

¡Llegamos al fin de este artículo! Cuánta chicha el pogo-sticking ¿eh? Como ves, cuando se produce están influyendo muchísimas cosas, tanto del contenido como de la maquinaria técnica del sitio web.

¿Ahora qué? Recapitulemos:

  1. Lo primero es detectar ese posible pogo.
  2. Descarta que sea un tema de rendimiento web, de diseño y de usabilidad, y entonces métete con el contenido.
  3. Ya sabes: no vayas a loco y establece niveles de curación, siempre comprobando que tus indicadores de tráfico y de posicionamiento han bajado y que sí o sí, tienes que optimizar.

El resto, paciencia, y vuelta a empezar. Y oye, que si nadie hace pogo en tu web, ya sabes que mejor prevenir que curar.

¿Prefieres tomar un atajo y empezar a mejorar ya todo tu contenido web? Entonces, échale un ojo a mi servicio de auditoría SEO integral. Me encargaré de toda la parte técnica para que tú puedas ahorrar tiempo e invertirlo optimizaciones que darán sus frutos mucho antes.

Tienes toda la información en el enlace y clicando aquí debajo, pero si quieres puedes contactar directamente conmigo 📧

Recuerda: tu web solo posiciona y llega a los usuarios que quieren comprarte
a través del contenido optimizado estratégico.

Lo demás es tener una web por tenerla.

También te puede interesar…

Portada blog de tips para mejorar el SEO de una web
Portada de blog sobre cómo ver la posición de una web en Google y otros motores de búsqueda
Portada de artículo sobre cómo optimizar el SEO de las imágenes web

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *